Los pequeños movimientos que transforman a las organizaciones

Manuel Carballo    11 agosto, 2022
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Tras grabar la entrevista a José Carlos me vino a la cabeza una canción de Macaco que estuvo muy de moda hace más de una década: “Moving”. Decía aquello de: «Tiempo de pequeños movimientos, movimientos en reacción». También pensé en la importancia de los pequeños detalles como indicador o síntoma de una enfermedad. Y es que ya antes de la pandemia los empleados estaban demandando esos «pequeños» cambios, como el final de la “reunionitis”. Aunque parece no haber mejorado con las reuniones online… Y es que, según un estudio realizado por Clarizen-Harris, un 46 por ciento de los trabajadores prefiere ver cómo se seca la pintura o se aparean unos estorninos que asistir a una reunión de su empresa. 

Organizaciones asíncronas: mayor flexibilidad y productividad

Estos pequeños detalles pueden ser el síntoma de una organización que sigue funcionando de manera síncrona. Como en una cadena de montaje de coches, en la que parece que es necesario que todos estén sincronizados para trabajar al unísono en el ensamblaje perfecto, para mayor gloria de un trabajo menos productivo. 

Afortunadamente la necesidad individual de organizarse el trabajo y las tareas cuenta con el apoyo desde hace años de la tecnología para llevarlo a cabo. Esto permite optimizar tareas entre equipos que incluso manejan distintos husos horarios. Pero ¿cómo se puede avanzar hacia organizaciones asíncronas?

Grandes oportunidades de pequeños cambios

De la transformación de las pequeñas tareas a nivel individual, las oportunidades que supone no estar supeditado a un espacio físico, su experiencia en la pandemia y los beneficios de las organizaciones asíncronas es de lo que nos habla José Carlos Martin Marco, de Telefónica Global Solutions. 

Y es que estamos tan acostumbrados a los grandes acuerdos, a las revoluciones marketinianas envueltas en productos innovadores, a las palabras inspiradoras de gurús que luego se quedan en nada que olvidamos el poder transformador de los ”pequeños movimientos”. Como cantaba Macaco, ”Una gota junto a otra hace oleajes, luego, mares… océanos”.

Sin ánimo de tener la razón, para que no prefiramos mirar a los estorninos, es posible que las grandes transformaciones en nuestros modelos de trabajo vengan de miles de pequeñas acciones que no revolucionan, sino que evolucionan lentamente nuestros obsoletos modelos de trabajo. Y para muestra un pequeño ”moving”.

Realización y edición del vídeo: Manuel Carballo

Imagen: Marco Otaola

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