La oficina sin cables, una tendencia en auge

Leandro Pavón Serrano    15 noviembre, 2022
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El concepto “oficina sin cables” hace referencia a una organización en la que la red corporativa se ha diseñado para que los usuarios accedan a ella de forma inalámbrica principalmente. Por tanto, la instalación de tomas de red cableadas en los puestos de trabajo se minimiza u omite.

Se trata de un planteamiento recurrente cada vez que una empresa tiene que abordar el acondicionamiento de una nueva sede o la renovación tecnológica de las actuales.

Me estoy refiriendo al cableado horizontal de una instalación LAN (el que proporciona la conexión entre el dispositivo del usuario y la red). El cableado vertical, troncal, de parcheo, o del centro de datos quedaría excluido.

Gráfico: Leandro Pavón

El cableado en la empresa

Si pensamos en una vivienda, hay aspectos que cambian con más frecuencia que otros: mobiliario, decoración y pintura, por ejemplo. También a veces se tocan tabiques para acomodar la casa a nuestras necesidades, que varían a lo largo de los años. Sin embargo, los cimientos, que sostienen todo lo demás, permanecen inalterables.

Pues bien, frecuentemente el cableado LAN sostiene, a modo de cimientos, todas las comunicaciones y TI de la organización. La mayoría de los activos TI (pantallas, impresoras, proyectores, PC corporativos, móviles, etc.) se van renovando de la mano de los avances tecnológicos y para obtener ventajas competitivas con dichos cambios. El cableado, en cambio, lleva otro ritmo de renovación mucho más lento y podríamos decir que, hasta cierto punto, «no se toca».

Esto es así hasta el punto de que los principales fabricantes de cableado proporcionan garantías de entre 10 y 25 años, si este ha sido instalado adecuadamente por profesionales certificados en su tecnología. Si se tiene cierta previsión al adquirir el cableado y se está dispuesto a invertir un poco más, podemos contar con que el cableado de la oficina será «para toda la vida».

Debido a la baja obsolescencia del cableado, no suelen presupuestarse partidas económicas para su renovación. Cuando toca hacerlo, por tanto, los departamentos de comunicaciones y TI se encuentran con un grave problema. Y entonces se plantea la oficina sin cables como una opción.

 Ventajas del acceso cableado frente al inalámbrico

Las ventajas del acceso cableado frente al inalámbrico son:

  • Seguridad: una red cableada está menos expuesta a ataques (intercepción, integridad) que las redes inalámbricas (WEP, KRACK, KrØØk, Dragonblood, etc.)
  • Fiabilidad: la comunicación alámbrica es resistente a factores externos que sí afectan a las inalámbricas (interferencias, ataques de denegación de servicio con inhibidores, meteorología, etc.)
  • Velocidad: como explicaba recientemente en el artículo sobre WIFI 7 ( https://empresas.blogthinkbig.com/wifi7-alta-velocidad-extrema/  ), en las redes cableadas la velocidad efectiva es muy cercana a la velocidad máxima teórica, algo que no ocurre en redes inalámbricas.
  • Aplicaciones: la capacidad de llevar energía a través del cableado de datos con tecnologías como PoE abre la puerta a aplicaciones específicas muy interesantes. Por ejemplo, alimentar los teléfonos IP, PC, impresoras, iluminación, pantallas, proyectores, sensores…
  • “Alargascencia”: la vida útil de la inversión en cableado normalmente supera la década.

Fortalezas del acceso inalámbrico

  • Movilidad: los usuarios pueden trabajar mientras se desplazan y cambiar su puesto de trabajo de forma dinámica sin perder la conexión.
  • Flexibilidad: se aprovecha la inversión en una reestructuración de los puestos de trabajo incluso si la oficina se traslada de edificio.
  • Económica: instalar acceso inalámbrico tiene un coste menor que cableado para cada puesto.
  • Dispositivos: el acceso inalámbrico es necesario para dispositivos como móviles, tabletas o ultraportátiles que no disponen de opción para conectarse por cable.
  • Aplicaciones: el acceso inalámbrico tiene aplicaciones específicas que no  proporcionan las redes de acceso cableado, como la navegación en interiores, la localización de activos, el servicio de conectividad de cortesía para el público, campañas comerciales a través de portales cautivos, etc.

Ambas opciones no son excluyentes

Merece la pena destacar que un buen diseño de oficina sin cables no descarta el acceso cableado. Es posible que ciertas zonas de un edificio -salas o plantas enteras- deban ser cableadas. O que resulte necesario emplear cableado para algunos dispositivos o puestos de usuario concretos.

Por los distintos beneficios de cada tipo de acceso, cableado o inalámbrico, la inmensa mayoría de organizaciones cuenta con un acceso a la red mixto. Es lo que se conoce como Acceso unificado y con él ambas soluciones se complementan.

Este concepto fue tendencia hace ya casi una década y actualmente está muy maduro. ¿Tiene entonces sentido la oficina sin cables, os preguntaréis?

El sentido de la oficina sin cables frente a un acceso a la red mixto

La oficina sin cables tiene sentido en función de cómo empleen la red los usuarios de una organización. Cada negocio y actividad productiva tiene sus requisitos funcionales: no es lo mismo trabajar con el teléfono y el correo electrónico que estar editando o realizando streaming de vídeo de alta definición en tiempo real. Afortunadamente desde hace tiempo existen soluciones de monitorización de red que proporcionan información sobre el uso que se hace de ella. Así, es posible llegar a conclusiones y especificar requisitos para cada perfil de usuario. Dicha información es clave para diseñar una oficina sin cables que resulte realmente funcional.

Conclusiones de un piloto de monitorización de red de una residencia universitaria

Telefónica participó recientemente en un piloto de monitorización de red para una importante residencia universitaria, cuyo objetivo era determinar cómo empleaban los usuarios el acceso inalámbrico a través de la red WIFI frente al acceso por cableado Ethernet.

Las conclusiones fueron muy interesantes. La ratio de uso de WiFi frente al cable variaba en función del curso en el que los estudiantes estaban matriculados. La franja horaria de uso de la red y el tipo de aplicaciones consumidas también era distinto según los alumnos avanzaban en su carrera universitaria. Por ejemplo, los estudiantes de posgrado empleaban la conexión cableada esporádicamente sobre una franja horaria extensa a lo largo del día frente a los estudiantes de primer año, que exclusivamente usaban el acceso inalámbrico y, además, de forma concentrada en ciertas horas de la tarde.

La oficina sin cables es una tendencia en auge en los últimos años y suscita mucho interés en las grandes empresas. Conozco a un puñado de clientes de los  sectores financiero y retail que la han implantado, están en ello o tienen planificado hacerlo en el corto plazo. El principal motivo no es ya solo el coste, también una cuestión de imagen para sedes de referencia o flagships, Además, la experiencia vivida en estos años con la pandemia y el auge del teletrabajo también impulsan la oficina sin cable, ligada a una mayor flexibilidad.

En mi próximo post escribiré del reto técnico que plantea la oficina sin cables. 

Imagen: Kim scarborough

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