Navidades “phygitales”

Carmen Menchero de los Ríos    30 diciembre, 2020

Si hay una época del año en la que los sentimientos se encuentran a flor de piel es, sin duda, la Navidad y más este año, que se va dejándonos un sabor amargo de boca. Las campanadas que anunciarán 2021 repicarán con un tono de incertidumbre por lo que nos depara el futuro y de esperanza por esa vacuna que, como una varita mágica, nos devuelva a la rutina previa al mes de marzo.

De una forma u otra todos hemos experimentado la sensación de vulnerabilidad que alentaban las inquietantes noticias, el confinamiento y la imagen de calles vacías en plena hora punta. Por eso, más que nunca, este año necesitamos salvar la magia de unas fechas que nos infundan ánimos para recuperar la confianza en el futuro. Y es que los rituales son importantes. Por ello, las cenas de empresa, los encuentros familiares, la visita de Papa Noel o los Reyes Magos se reinventan con ayuda de la tecnología.

Soluciones para no prescindir de la magia de la Navidad

Mesas conectadas

Con esta intención algunas empresas ya se aventuraron a celebrar la tradicional cena de Navidad, compaginando la interacción con los compañeros fuera de la oficina con el necesario distanciamiento físico impuesto por criterios sanitarios. Experimentos como “Mesas conectadas” han organizado, haciendo de la necesidad virtud, grupos de comensales limitados a seis miembros, que han distribuido en distintos restaurantes conectados por videoconferencia.

Además de apoyar a la hostelería, como la “Tardevieja“, la iniciativa tiene varias ventajas, ya que no solo permite compartir mesa en modo presencial con las personas que cada uno escoja, sino también cenar virtualmente con compañeros de delegaciones en otras provincias o países. Solo es necesario coordinar menús y habilitar ordenadores en todas las mesas para conectar los distintos emplazamientos. La experiencia ha sido un éxito y quienes la han disfrutado no descartan repetir el próximo año.

Integración de lo presencial y lo virtual

Sin embargo, la idea no es nueva, ya que se inspira en prácticas que vienen desarrollándose desde hace años en el ámbito del marketing, en busca de aunar las posibilidades de canales presenciales y virtuales para mejorar la experiencia de cliente. Es lo que se conoce como estrategia “phygital”, que cobra especial relevancia por la situación actual y tiene múltiples aplicaciones.

Por ejemplo, hay empresas que han recurrido a estas tácticas para la ceremonia de bienvenida a empleados que se han incorporado en estos turbulentos meses. Con el fin de que conozcan a los compañeros que están teletrabajando se organizan todo tipo de actividades que incluso pueden incluir dinámicas de animación como sorteos o jornadas de escape room.

Lo cierto es que vivimos en una nueva realidad que impone sus propias normas de juego. Las campanadas por Twitch desafían a la televisión tradicional. Tanto es así que hay quien sugiere la conveniencia de nombrar delegados COVID para los encuentros familiares de estos días. Pensando en quién podría desempeñar esta función, yo apostaría por el potencial de figuras emblemáticas dentro del clan como es el caso del célebre “cuñao”, ya que podría ser el perfil más cualificado para estos menesteres.

Propuestas para los más pequeños

Pero, sobre todo, se trata de impedir que las limitaciones de movilidad enturbien la ilusión de los más pequeños para encontrarse con los Reyes Magos. Una startup ya ha pensado en una cabalgata alternativa, en la que los recrea con realidad virtual. Proyectos como LosReyesMagos.TV llevan desde 2015 colaborando con entidades como Infancia sin fronteras, Cruz Roja o AECC para que los niños puedan escribir una carta virtual o entrevistarse con su rey favorito, al tiempo que se contribuye a una causa solidaria. Contactar con Papá Noel también fue posible a través de múltiples fórmulas entre las que estaban una amplia oferta de apps o incluso la atención personalizada de profesionales de la animación infantil.

Las felicitaciones navideñas hace tiempo que viajan a través del correo electrónico. El servicio de postales que ofrece desde hace tiempo la Biblioteca Nacional permite diseñar una preciosa tarjeta navideña reutilizando materiales de su colección. Recientemente, además, la entidad reforzaba su apuesta por la divulgación del patrimonio cultural, sirviendo a los ciudadanos en abierto y de forma gratuita su amplio fondo de imágenes.

Como veis hay múltiples soluciones para no prescindir de una pequeña dosis de magia y del contacto con nuestros seres queridos. Necesitamos un soplo de aire fresco para despedir un año en el que todos, de una u otra forma, hemos visto bruscamente alterada nuestra vida cotidiana.

Lecciones aprendidas tras la pandemia

Las epidemias eran una realidad frecuente en el pasado y tenían consecuencias mucho más devastadoras que hoy en día, pero entonces el mundo era más pequeño y los efectos más localizados. Lo impactante de lo vivido este año es que hemos comprobado estupefactos como, pese a los avances técnicos y sanitarios de nuestro tiempo, un virus con una tasa de mortalidad inferior al 2 por ciento ha sido capaz de sacudir nuestra aldea global y colapsar los hospitales de todo el mundo.

Hace poco Google desveló en su informe anual las preocupaciones de los españoles durante este año. Según sus datos nos hemos esforzado por informarnos sobre COVID a la vez que aprendíamos compulsivamente a hacer pan casero. Entre nuestras inquietudes se encontraron los tristemente célebres ERTES o cuestiones relacionadas con educación digital, pero también hemos preguntado de forma insistente por la reapertura de peluquerías o la fecha en la que podríamos volver a viajar fuera de la provincia.

Y es que este año ocupará un importante apartado en los libros de historia. Los psicólogos creen que nos ha pasado factura esa escasa tolerancia a la frustración que promueve la sociedad de consumo. Otros especialistas alertan de la importancia de ahondar en la cohesión social para articular una salida coordinada de la crisis, y del peligro de discursos demagógicos dirigidos a una población emocionalmente vulnerable. Mientras que los más pesimistas denuncian el uso político de la desinformación en algunos países, otros aseguran que “no hay ninguna razón para pensar que no vayamos a superar la pandemia, aunque quizá no tan rápido como nos gustaría”.

En cualquier caso, esta crisis nos ha dejado enseñanzas. Como dice uno de los más reconocidos analistas internacionales, Yuval Noah Harari, “superaremos la pandemia, pero corremos el riesgo de despertar en un mundo diferente”. Confiemos en que seamos capaces de dar pasos hacia delante en esta nueva realidad. “Para el virus no hay europeos, chinos o iraníes. Todos somos Homo sapiens: es un gran descubrimiento”. Feliz 2021.

Imagen: Pixabay/Skitterphoto /

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