Mil una excusas para no subirse a la nube y los argumentos aplastantes para hacerlo

Alejandro de Fuenmayor    20 marzo, 2014
Todas las ventajas de estar en la nube

La semana pasada se celebró en Madrid Expocloud 2014, un evento organizado por Eurocloud (asociación europea de empresas proveedoras de software como servicio (SaaS) y cloud computing) y tuve el placer de participar en una mesa redonda titulada “1001 excusas para no subirse a la nube”. La presidía Mercedes Serrano, directora de cloud de HP Iberia, que nos puso en ambiente sobre las oportunidades y amenazas existentes en el actual contexto económico y citó a los principales analistas del sector: IDC, Forrester o Gartner, para argumentar el optimismo existente a la hora de mover cargas de trabajo hacía modelos híbridos o completamente públicos. “En la actualidad el 25 por ciento del gasto TI en el mundo se dedica a cloud y más del 60 por ciento del gasto TI será cloud en 2020”, dijo. Todo su discurso giró alrededor del impacto de cloud en la  economía y su  relación directa con el PIB, e hizo un llamamiento a la responsabilidad de los consumidores para la defensa y protección del ecosistema cloud patrio y que la nube esté en España.

En el encuentro se puso de relieve que cloud no es una tecnología en sí, sino una valiosa herramienta de los departamentos de sistemas para alinear negocio, requerimientos tecnológicos y criterios en cuanto a los modelos de provisión.

Pero, en este caso, al contrario que en la mayoría de los mercados TIC, el usuario doméstico va por delante en el consumo de cloud.

Las empresas  muchas veces no tienen claro por dónde empezar a “subirse a la nube” ni cuándo parar. Es decir, desconocen los primeros pasos que deben dar y hasta dónde deben llegar en la adopción de este modelo .

En este sentido, las recomendaciones que se dieron fue empezar con una hoja de ruta sencilla y anteponiendo los servicios fáciles alineados con el modelo de madurez. Respecto al límite, no hay reglas fijas, dependerá de la casuística de cada compañía.

– Una vez que está claro el modelo y cómo comenzar a adoptarlo, la siguiente excusa es “¿y qué hago con lo que tengo ahora?” En los últimos años la mayoría de las compañías han realizado inversiones que aún no han sido amortizadas con infraestructura en su propio centro de datos y esto las hace dudar sobre la conveniencia de un centro de datos o una plataforma cloud externos.

Pero los servicios cloud no representan un entorno hostil y aislado de la red del cliente, sino que pueden ser una extensión de su centro de datos, lo que permite un crecimiento rápido y flexible, sin tener que desprenderse de los recursos de los que disponían.

– Llegados a este punto, otra de las principales barreras para adoptar modelos cloud, como en cualquier proyecto, pueden ser los costes.

Pero entre las ventajas del cloud  está su flexibilidad, elasticidad e incluso las posibilidades de pago por uso, de forma que ofrece a los responsables TIC un modelo de costes predecibles y sin sorpresas en sus presupuestos.

Es fundamental, eso sí, a la hora de abordar un proyecto de este tipo hacerlo con un socio que ofrezca las garantías necesarias. Cloud es un entorno nuevo, en el que no siempre vamos a hacer un uso de la tecnología idéntico al que se hace en un centro de datos propio. La principal ventaja de contar con un partner con el conocimiento y experiencia necesarios es la capacidad de adelantarse a desviaciones en el proyecto y una visión clara de los costes.

– Y hablando de costes, son difíciles de valorar pero también los hay asociados al cambio cultural que supone pasar de una situación de autoprestación a un entorno con servicios industrializados, pero es posible minimizar su impacto.

Normalmente se trata de una transformación de los sistemas de información en el que lo que se modifica es la provisión IT y no el proceso de negocio: alinear negocio y tecnología es la ventaja competitiva con la que debe contar todo CIO.

– Otra de las preocupaciones que se plantea al pasar a un modelo de computación en la nube es la pérdida de control. “¿Vamos a dejar de tener acceso y control sobre los sistemas?, ¿vamos a poder gestionar todo en tiempo real?, ¿de qué niveles de soporte dispondremos?”

Y la respuesta a todo ello es que hay una importante orquestación para mantener el control. A través de un portal de autoprovision, y en tiempo real.

– Y siguiendo con los obstáculos que habitualmente cloud se encuentra uno muy común es cómo funcionarán las aplicaciones en la nube: si estarán seguras, accesibles y tendrán un rendimiento predecible; o si existe alguna solución integral que incluya las comunicaciones.

Respecto  a las aproximaciones a los servicios cloud  se habló de dos opciones: a través de la red pública o imbricada en la red privada del cliente. La mejor garantía para un cliente es poder provisionar servicios cloud a través de su red privada . Se trata de sentido común y disponer de los procesos adecuados, con las mejores infraestructuras y las personas competentes garantiza una buena gestión.

– Una vez solucionado todo lo anterior, es obligatorio preguntarse por los aspectos de seguridad y regulación, esencial para empresas de todos los sectores y especialmente para la administración pública.

Sin duda, y según todos los presentes, la excusa principal se centra en torno a la privacidad, integridad y confidencialidad que estos servicios proporcionan. Aquí  juega un papel fundamental el CIO y su equipo, que deberán analizar y proponer cuál es la mejor ubicación para sus datos o qué arquitectura de servicio les ayudará a cumplir los requerimientos normativos ligados a su actividad empresarial, como por ejemplo, PCI-DSS, LOPD o en el caso de las administraciones públicas el ENS o ENI.

– Y, por último, también surge la duda de si es pertinente un modelo cloud en caso de internacionalización o los temas de LOPD, rendimiento y privacidad pueden resentirse en otros mercados.

Aquí la mejor recomendación es ligar la estrategia cloud con la estrategia empresarial, velar por el entorno normativo y regulatorio que impone cada negocio, y tener muy en cuenta la compatibilidad de los servicios cloud que se pueden contratar en el extranjero con los que se prestan en el mercado local.

En resumen, tanto la mesa redonda como la jornada al completo fueron de gran utilidad y, sobre todo, me parece muy positivo ver que en la actualidad todo lo relacionado con los servicios cloud no sólo está en boca de los fabricantes y proveedores de servicios, sino también en la cabeza del cliente, que los ha adoptado como un modelo operativo válido paras su negocio y está empezando a sacar partido de ellos.

Imagen: fractured-fairytales

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