Mi madre ya sabía que el free cooling mejora el PUE

Jorge Paredes  18 noviembre, 2013

Hace ya seis meses que Eva Oviedo nos presentaba en un post el nuevo lugar donde iban a vivir las nubes de Telefónica: nuestro flamante Alcalá Data Center.

Comentaba que el nuevo data center permitía ahorrar un 75 por ciento en consumo de energía respecto a otros centros de datos convencionales, ya que cumplía los requisitos más exigentes de excelencia de la normativa internacional (Green IT) con la incorporación de las últimas infraestructuras eléctricas y de climatización. Sin duda eran excelentes noticias, ya que la factura eléctrica de un data center  es una de las partidas más relevantes en la cuenta de gastos de las empresas del sector TI y el consumo eléctrico en la climatización de un centro de datos supone en torno a un 45 por ciento del consumo total.

graficoTodo esto nos lleva a hablar del PUE (Power Usage Effectiveness). Pero, ¿qué es este concepto? Se trata de una variable que se usa para medir la eficiencia de los centros de datos. En ella se compara el total de energía consumida con la cantidad de energía que realmente llega al equipamiento de TI, lo que permite conocer la cantidad consumida en otros equipos, como por ejemplo los sistemas de refrigeración. Por tanto, no deja de ser el resultado de dividir el consumo eléctrico total entre el consumo de las máquinas TI (servidores, routers, switches y demás que podemos encontrar en una sala de un data center). Por ese motivo, el valor siempre será mayor que la unidad (aunque en el data center ideal sería 1), porque siempre se debe utilizar energía que no se “gasta” para alimentar a nuestros servidores. Esta energía que supuestamente se “desperdicia” realmente se utiliza para la iluminación, las máquinas de café y otros artilugios y fundamentalmente para la climatización.

En el Telefónica Alcalá Data Center se podría conseguir, cuando las salas de TI se encuentren completamente llenas, un PUE de 1,3 frente a la media de otros centros, que es de 2,4.

Ese PUE del 1,3 significa que aproximadamente el 30 por ciento de la energía se utiliza para mantener una sala de TI a una temperatura adecuada y que conseguimos refrigerar y climatizar los servidores para que puedan trabajar sin ningún problema, disipando correctamente el calor que desprenden sus componentes y dotándolos de un caudal de aire frío adecuado. Recordemos que tener un PUE del 2,4 equivale a decir que consumimos un 140 por ciento de la potencia en la climatización de una sala de TI.

Pero, ¿cómo consigue el Alcalá Data Center tener una climatización tan eficiente? Pues el método es conocido desde hace siglos y mi madre lo llamaba “abrir las ventanas para ventilar”. Aunque la ejecución es algo más compleja y el nombre mucho más rimbombante: free cooling directo.

Este método de climatización consiste en introducir el aire directamente del exterior cuando las condiciones de temperatura y humedad así lo permiten. De esta forma, se puede disminuir la temperatura de aire de impulsión a la sala hasta en 10 grados por evaporación del agua incorporada, sin tener que utilizar las enfriadoras que consumen mucha más energía eléctrica.

Recoger aire directamente del exterior supone un posible riesgo de introducir en la sala agentes externos (contaminación, polvo, humo, polen, etc.) que podrían perjudicar al correcto funcionamiento de la sala y de los elementos TI allí alojados. Pero obviamente la clave para solucionar este posible problema es contar con un buen sistema de filtrado y un adecuado mantenimiento que garantice la calidad del aire impulsado a la sala de TI.

Existen además sensores de control y, en el momento en que se encontrara cualquier problema que pudiera poner en riesgo la disponibilidad, inmediatamente dejaría de entrar aire del exterior y se pasaría al método de climatización tradicional.

El free cooling tiene la gran ventaja de producir unos ahorros energéticos enormes, ya que permite utilizar aire exterior sin refrigerar durante más del 90 por ciento del tiempo. Gracias a la climatología de Alcalá de Henares, las enfriadoras solo funcionarían el 6,7 por ciento de las horas del año, el tiempo restante sólo consumen ventiladores del free cooling, por lo que el PUE se mejora sustancialmente y eso reduce mucho la cuenta de gastos en electricidad.

Así que, aunque dudo de que mi madre hubiese podido repetir correctamente dos de las tres palabras del free cooling directo, no iba tan desencaminada en el tema de eficiencia energética y su modelo de climatización está tan al día y es tan efectivo como antaño.

 

Imagen: Jorge Paredes

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