Libro blanco del teletrabajo: recomendaciones tecnológicas para implantarlo

Belén Espejo González    28 junio, 2021
Libro Blanco Teletrabajo Telefónica

Durante la pandemia el teletrabajo ha dejado de ser algo puntual para convertirse en una necesidad imperiosa para muchas organizaciones, ya que permitió la continuidad del negocio. En este sentido, se han producido importantes cambios en el comportamiento de las personas y las organizaciones y el uso de la tecnología ha sido, aún más, un elemento clave en su día a día. De ahí la utilidad del Libro blanco del teletrabajo de Telefónica.

Hacia modelos laborales más flexibles

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), antes de la pandemia tan solo un 15 por ciento de las empresas españolas trabajaba en remoto. Sin embargo, en el segundo semestre de 2020 un 43 por ciento usó este modelo. En el último trimestre más de 2 millones de personas (11,2 por ciento) teletrabajaron más de la mitad de su jornada. Representa un incremento del 1,3 por ciento respecto al cuarto trimestre de 2020.

Tras la experiencia masiva de teletrabajo que nos deja la emergencia sanitaria y, a pesar del avance del proceso de vacunación, son muchas las organizaciones que se plantean un escenario estable de teletrabajo en la nueva normalidad. Y está regulado desde el pasado mes de octubre por la Ley de trabajo a distancia. En ella se define esta modalidad laboral como “aquel trabajo a distancia que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación.”

Claves de la Ley de trabajo a distancia

Los diez aspectos más relevantes de la nueva Ley de trabajo a distancia son los siguientes:

  • Entrada en vigor: el día 13 de octubre de 2020. Sin embargo, establece distintos plazos para que las empresas puedan alcanzar acuerdos colectivos y definir los detalles del acuerdo.
  • Tiempo mínimo: la ley considera trabajo en remoto regular aquél que se realice en esta modalidad durante un 30 por ciento de la jornada durante al menos tres meses.

Voluntario pero con formalización de contrato

  • Carácter voluntario: la puesta en práctica de este modelo de trabajo es voluntario. Sin embargo, no formalizar por escrito el contrato de trabajo o no formalizar el acuerdo de trabajo a distancia en los términos que recoge la ley será considerado una infracción grave, con multas de hasta 900 mil euros. La Ley establece una excepción para el teletrabajo derivado de la pandemia: mientras se mantengan las medidas de contención sanitaria se seguirá aplicando la normativa laboral ordinaria. 
  • Acuerdo individual: la estructuración de este modelo de trabajo requiere la firma del acuerdo de carácter individual, bien como parte del contrato inicial o en un momento posterior, y deberá remitirse al SEPE para su registro.
  • Derechos y condiciones laborales: los teletrabajadores tendrán los mismos derechos que los empleados que trabajen desde la oficina, mismos sueldos y mismas opciones de formación y promoción dentro de la compañía.
  • Reversible: la reversibilidad puede implicar una vuelta al trabajo en la oficina a petición del trabajador o del empleador. Las modalidades de esta reversibilidad se establecerán mediante acuerdo individual y/o colectivo.

Control horario y derecho a la desconexión digital

  • Dotación de medios, equipos y herramientas. La empresa estará obligada a compensar los gastos o aportar todos los medios, equipos y herramientas de trabajo que necesite el empleado para ejercer su actividad a distancia. Los mecanismos para determinar, asumir y compensar dichos gastos se fijarán en el convenio colectivo.
  • Flexibilidad horaria: la ley establece que la flexibilidad horaria es necesaria y obligatoria; sin embargo, la empresa puede exigir franjas horarias de disponibilidad. 
  • Control horario y de la productividad: el control horario sigue siendo obligatorio por Ley, según lo estipulado en el artículo 34.9 del Estatuto de los trabajadores
  • Prevención de riesgos laborales y derecho a la intimidad y a la desconexión digital. El empleador es responsable de la protección de la salud y seguridad profesional del teletrabajador. Se debe garantizar el derecho a la intimidad y la protección de datos, por lo que no se podrá exigir la instalación de programas o aplicaciones en dispositivos propiedad de la persona trabajadora. Por otra parte, la ley de teletrabajo establece explícitamente el derecho a la desconexión digital para garantizar la salud psicológica de los trabajadores.  

Retos del teletrabajo para las empresas

Uno de los principales retos del teletrabajo para las organizaciones es construir un modelo estructurado de puesto de trabajo híbrido, en un marco temporal concreto de trabajo a distancia. Esto requiere trasladar las infraestructuras de conectividad y seguridad hasta el hogar del empleado, así como implantar un modelo de colaboración eminentemente virtual. El Libro blanco del teletrabajo de Telefónica incluye recomendaciones al respecto. Para lograrlo, hay que tener en cuenta lo siguiente:

Cuatro aspectos fundamentales

  1. Entorno de empleado: será necesario dotar al trabajador del equipamiento suficiente para desenvolverse en remoto. Esto incluye conectividad segura, dispositivos, aplicaciones y servicios para acceder al entorno corporativo como si estuviera en la oficina.
  2. Espacio de trabajo: habrá que incorporar también accesorios y mobiliario adecuado -por ejemplo, sillas ergonómicas- para disponer de un espacio confortable y seguro para trabajar desde casa.
  3. Herramientas de control: las empresas deberán incorporar soluciones que permitan realizar un control telemático de la jornada laboral, así como la medición objetiva de la productividad de los empleados.
  4. Gestión del cambio: es el elemento imprescindible para garantizar la implantación del nuevo modelo y su éxito a largo plazo. Por ejemplo, para garantizar el derecho a la desconexión digital será necesario elaborar políticas internas, concretarlo y poner en marcha acciones formativas y de sensibilización sobre un uso razonable de los dispositivos digitales

Libro blanco del teletrabajo de Telefónica y su experiencia propia

Para implantar los nuevos modelos de trabajo a distancia, Telefónica sitúa al empleado en el centro de su propuesta de teletrabajo. Para ello lo rodea de todos los dispositivos y servicios que necesita para trabajar, comunicarse y colaborar en un entorno seguro. Se trata de facilitar al máximo la flexibilidad y movilidad y asegurar el éxito del cambio a una cultura más digital, independientemente del lugar o el momento en el que acceda a su entorno de trabajo.

En estos escenarios híbridos, la experiencia de usuario se convierte en un elemento clave. Es necesario garantizar que los empleados cuentan con todas las herramientas que necesitan para trabajar con la máxima productividad y que pueden relacionarse con el resto de los compañeros y con la organización de manera sencilla y transparente. Esto requiere una gestión unificada y sencilla de todos los elementos del entorno de trabajo, dotar a los empleados de herramientas para que sean autónomos y atenderlos allí donde estén, incluso en su propio domicilio.

Una nueva cultura de trabajo

El objetivo del Libro blanco del teletrabajo que Telefónica comparte con todos sus clientes es ayudar a tomar las mejores decisiones para implantar este modelo laboral.

El nuevo entorno es complejo y exige atender distintas necesidades, no todas de carácter tecnológico. Se requiere redefinir el modelo de relación individual con los empleados, apostar por la flexibilidad y la conciliación, establecer políticas que garanticen la desconexión digital y adecuar los espacios de trabajo en los propios domicilios para que sean saludables y seguros. Se hace imprescindible, por tanto, dedicar tiempo a comunicar, formar y gestionar el cambio hacia una nueva cultura de trabajo.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *