La transformación digital de las farmacias en España

Víctor Deutsch  15 junio, 2018
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Son muchos ya los ejemplos de transformación en las grandes empresas y administraciones públicas recogidos en libros, documentales, en la prensa y también los hemos mostrado en A un clic de las TIC, como el de la propia Telefónica, pero no es tan frecuente tener acceso a casos de éxito en la pyme, si bien también hay muchos. Un caso interesante es el de la transformación digital de las farmacias en España.

Hay pocos sectores tan antiguos y tradicionales como éste: es el paradigma del pequeño comercio, con una pequeña tienda física, escasos empleados y muchas transacciones pequeñas. Según “La historia de la farmacia” de María José Pérez-Fontán, su origen se remonta, en su formato actual, al siglo XIII. Las primeras farmacias modernas aparecieron en Venecia en 1252, cuando se reguló el comercio de drogas medicinales.

En España, el Código de las Siete Partidas de Alfonso X El Sabio, escrito entre 1256 y 1265, ya establece una serie de regulaciones para los “boticarios” o “especieros”, que incluía una pena equivalente a la de homicidio para aquél que vendiese drogas medicinales sin prescripción médica, y es que la preocupación por la seguridad en el acceso a los medicamentos viene de muy lejos.

En 1370, el Consejo de los Ciento en Barcelona ya obligaba a las boticas a que guardasen los venenos o ponzoñas bajo llave. Es lógico cuando la forma de las farmacias de aquella época era muy similar a la actual si atendemos a la descripción de Pérez-Fontán: “En su interior había un mostrador sobre el que se disponían los morteros con sus manos y la balanza, y en las paredes se colgaban repisas o anaqueles en donde se disponían los simples y los medicamentos ya preparados. Éstos se guardaban en cajas, botellas, botes de cerámica y bolsas de piel, etiquetados con nombres y algunos ya con marcas”.

Parece muy difícil transformar digitalmente un sector tan regulado por las autoridades y tan parecido aún a sus homólogos ¡de hace 600 años! Las posibilidades de inversión en el pequeño comercio son limitadas, dada su pequeña escala y, como añadido, la regulación española solo permite que un profesional farmacéutico sea propietario y titular de una licencia, lo que limita el desarrollo de grandes cadenas, comunes en otros países.

Sin embargo, es posible. En los últimos dos años, más de mil farmacias en Andalucía (en Sevilla, Huelva y Almería) han adoptado la solución digital Smartsecurity, desarrollada por Telefónica Ingeniería de Seguridad (TIS), que tiene tres funciones fundamentales:

  • Videosupervisión en la nube
  • Central receptora de alarmas
  • Control automático de sensores domóticos digitales

Lo realmente novedoso es que el propio titular de la farmacia pueden controlar de forma remota desde su tableta o smartphone estos cometidos: visualizar las imágenes de las cámaras de vigilancia a distancia, activar o desactivar alarmas, dar autorizaciones y horarios de entrada y salida, recibir notificaciones, ajustar y controlar parámetros de los sensores domóticos.

Es decir, esta solución permite autogestionar con una interfaz sencilla la seguridad física del local comercial, sin tener que realizar grandes obras de instalación, desarrollar software específico ni contratar personal dedicado. Basta con la instalación, por un profesional autorizado, de unas cámaras conectadas, unos pequeños sensores electrónicos y otros de intrusión conectados a la red móvil.

El aspecto domótico de la solución introduce un elemento muy importante: la garantía del cumplimiento de la “cadena de frío”. Muchos medicamentos requieren mantenerse refrigerados a una temperatura estable. En caso de no cumplirse este requisito podría haber consecuencias legales y pérdidas económicas. El sensor y la aplicación permiten monitorizar en todo momento la temperatura y notificar cualquier variación fuera de los parámetros normales, así como garantizar la trazabilidad de los registros.

Es importante destacar que esta aplicación no formaba parte original de la solución y fueron los propios farmacéuticos los que encontraron la forma de adaptar la tecnología provista para este fin.

La videosupervisión en la nube permite revisar y conservar las imágenes utilizando un almacenamiento virtual compartido, complementadas con las unidades de grabación locales. Además, la solución brinda todos los elementos necesarios para garantizar el cumplimiento de todos los aspectos recogidos en el RGPD.

Los sensores de intrusión se activan en los horarios programados y son capaces de detectar movimiento, aperturas de puertas y ventanas, así como accesos a zonas no autorizadas. Las comunicaciones de Telefónica permiten que el “cerebro” de la solución disponga de un doble mecanismo de comunicación por red fija y móvil para evitar su neutralización por los intrusos.

Otro factor clave de la solución es que se trata de una “solución viva” y en evolución constante, que persigue ofrecer al farmacéutico futuras funcionalidades que sin duda aparecerán en escena en poco tiempo y se integrarán en la solución como control de acceso para empleados, conteo de personas, mapas de calor, timbres inteligentes, etc.

Y un valor añadido es la experiencia de los profesionales de TIS en instalaciones de seguridad en grandes empresas y, para ayudar a la farmacia a adoptar las mejores prácticas en materia de seguridad física, junto con los equipos y aplicaciones, se facilita documentación, vídeos explicativos y asesoramiento durante la instalación.

Que las farmacias, que requieren una cobertura geográfica muy amplia pues están hasta en los núcleos urbanos más pequeños, puedan implantar esta tecnología digital más propia de las grandes organizaciones es posible gracias a la alta penetración de las redes de fibra hasta el hogar (FTTH) en España, a la cabeza de Europa. Se trata, además, de un elemento que garantiza un mejor nivel de servicio, reduce costes y, sobre todo, iguala las posibilidades de las farmacias que se encuentra, tanto en los grandes centros urbanos, como en las zonas rurales más remotas.

En segundo término, la unión de la fuerza de muchas farmacias en la misma zona geográfica, agrupadas a través de sus Colegios Profesionales, permite generar las economías de escala suficientes como para que la solución sea viable y, además, genere ahorros sobre las soluciones tradicionales (cámaras con equipos de grabación en local, alarmas analógicas y demás).

Ésta de las farmacias es una buena referencia para otros sectores: la agrupación en cámaras empresariales, colegios profesionales, centrales de compra u otras formas de organización (Internet es otro factor habilitador de la economía colaborativa), permite que las pymes puedan acceder a tecnologías que antes eran exclusivas de las grandes empresas.

En definitiva, este caso reúne los elementos que Enrique Dans mencionaba en un artículo para Sage que debe incluir la transformación digital de los más pequeños: la voluntad de transformación demostrada por los farmacéuticos a través de sus órganos representativos, buenos socios encarnado en este caso por Telefónica con su experiencia en digitalización y su red de comunicaciones, buenas prácticas con la unión de esfuerzos de muchos pares y la adaptación de procedimientos de grandes empresas y, finalmente, una mentalidad abierta para adaptar la forma de trabajar y encontrar soluciones originales a problemas (como el de la gestión del frío). Sin duda, también para las pymes, “la transformación digital tiene mucho más de oportunidad que de amenaza”.

Imagen: “Antigua farmacia municipal, Alcázar, Jerez de la Frontera”. Diego Delso

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