La revolución Linux llega al networking

Roberto Fraile Herrera    29 septiembre, 2015

En 2013 la industria intentaba entender SDN (Software Defined Networks) y asimilar la transformación que sus principios implican, al tiempo que VMware empezaba a dar forma a su servicio de virtualización de red o network virtualization, el primer caso de éxito de SDN.

En paralelo, una pequeña startup, Cumulus Networks, anunciaba la disponibilidad de sus servicios, basados en los principios SDN con un enfoque diferencial. El anuncio fue sólido y contundente: clientes clave en producción, un equipo experimentado, apoyo por parte de importantes inversores tecnológicos y el respaldo de VMware.

La oferta de Cumulus era sencilla: llevar la revolución Linux del mundo de los servidores al networking. Es decir, un sistema operativo basado en Linux con todas sus ventajas (agilidad mediante herramientas como Puppet o Chef, programación con Perl, Phyton, Ruby,…) y dos grandes propiedades:

  • Abstraer el hardware. Una vez elegido el software, se puede seleccionar el equipamiento entre las diferentes plataformas homologadas, un modelo similar al del mundo de los servidores
  • Dotar a Linux de todas las funcionalidades de red necesarias (OSPF, Spanning Tree, BGP…)

Rápidamente la propuesta de Cumulus despertó interés e inició una nueva tendencia denominada “whitebox switching u “open networking”, que vivió en 2014 un año crucial.

En enero, Cumulus sorprendía al mercado con un acuerdo con Dell. Uno de los líderes mundiales ofrecía, así, sus plataformas hardware y su canal de distribución y soporte mundial a la pequeña startup. A finales de año HP también se unió a la lista de socios tecnológicos. La oferta hardware de Cumulus ya no recaía en empresas desconocidas, sino en grandes referentes del mercado.

Pero no sólo eso, Open Compute Project (el proyecto de software libre con el que Facebook pretende poner a disposición del mercado el trabajo realizado en sus data centers) anunciaba su primer conmutador, Wedge, con un sistema operativo también basado en Linux. Pocos meses después, Juniper se unía al proyecto del gigante de las redes sociales, como también han hecho Cisco y HP.

Mientras, los escépticos apuntaban el principal problema de la propuesta: los equipos técnicos de clientes e integradores están acostumbrados a un inferfaz de configuración “made in Cisco” y cambiar esa inercia resulta complicado.

Este año el “whitebox switching” ha seguido avanzando con el objetivo de convertirse en una importante alternativa en el data center. Desde el punto de vista técnico, aquellos clientes que han adoptado Linux como sistema operativo de sus servidores tienen ahora una opción para extender la programabilidad y automatización a sus redes, con la garantía de que los equipos físicos y el soporte mundial provenga de compañías como HP o Dell. En lo relativo al precio, el “whitebox switching” apuesta por una importante rebaja en el OpEx, de forma que el coste de aquisición es similar al modelo tradicional, pero los ahorros en mantenimiento y licencias son notables.

La transformación del Data Center hacia un modelo software es un hecho y afecta a todas sus vertientes, entre ellas el networking. La adopción del “whitebox switching” será paulatina y complementará a las soluciones de switching tradicional, para convertirse en una alternativa óptima para clientes con una fuerte integración entre los equipos técnicos de sistemas y red, y habituados a explotar plataformas Linux .

Todo apunta a que el “whitebox switching” ha llegado para quedarse al mundo de las redes y con él, la revolución Linux.

Imagen: jovike

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