La eficiencia energética se pasa al lado Smart

Beatriz Sanz Baños    30 agosto, 2018

Las empresas se encuentran sumergidas en un proceso de transformación digital que abarca a todos y cada uno de sus departamentos, además de modificar su estrategia de negocio y alcanza hasta su gestión energética.

Este último foco, la gestión energética de manera eficiente está cogiendo cada vez más fuerza e importancia, independientemente de su tamaño. Esto es, las compañías quieren reducir los costes en sus facturas, pero también favorecer una gestión óptima de la energía que utilizan en su día a día. De esta forma, los empresarios consiguen que el impacto tanto económico como ambiental sea menor.

¿Cómo convierto mi empresa en un espacio más eficiente desde el punto de vista energético? Es la pregunta que temen muchos empresarios, sin embargo, es muy fácil. Las soluciones que brinda el Internet of Things lo resuelven en sencillos pasos. La primera de ellas es que los directivos responsables de mejorar la eficiencia energética conozcan de primera mano si la empresa cuenta con patrones anómalos y que las soluciones de IoT que aplique le brinden una predicción del consumo, para que pueda saber dónde actuar primero y qué requiere mayor urgencia.

El siguiente paso es la instalación de sensores situados en distintas zonas de la compañía y que se encargan de medir la temperatura, el CO2, la humedad o el nivel de luminosidad con el fin de mantener un entorno de trabajo agradable y saludable para sus empleados. De hecho, los sensores pueden emplearse también para permitir que los empresarios instalen un sistema de gestión remota centralizada que les permita acceder al control de forma remota y en tiempo real y facilita su puesta a punto y mantenimiento. Una solución muy útil para empresas que tienen varias sedes en distintos puntos de la ciudad, del país o incluso en varios países.

Un promedio del 23% de ahorro energético puede equipararse al consumo anual de 10.000 hogares

La tecnología y conectividad que facilita Internet of Things es fundamental en este reto que afrontan los directivos de las compañías. A él se une la gran importancia que tiene también el Big Data, ya que permitirá que los empresarios puedan analizar todos los datos que recoge y les permitirá tomará la decisión más acertada de cara a conseguir reducir costes y ahorro energético.

Uno de los beneficios más destacables es que la disminución de costes de explotación con las soluciones más eficientes facilita a las empresas un ahorro continuado en el tiempo. Es decir, no se trata de hacer frente a un problema puntual, sino de conseguir romper con los patrones de consumo que sean perjudiciales tanto para la empresa como para el medio ambiente y conseguir crear un hábito saludable de consumo energético.

Todo ello sin olvidar que actualmente las normativas en torno a las emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero se están endureciendo, por lo que aplicando IoT y programas de eficiencia, las compañías pueden adaptarse más fácilmente a los requerimientos gubernamentales.

Las empresas que han llevado a cabo políticas de gestión energética más eficientes han visto como han podido conseguir un promedio de ahorro del 23% del consumo energético. Para visualizarlo de manera más gráfica, ese ahorro se puede equiparar al consumo anual de 10.000 hogares. Son soluciones enfocadas a mejorar el uso energético de empresas que necesitan estar en funcionamiento durante todo el día como las tiendas o los hoteles.

El consumo de energía va a seguir creciendo a medida que la tecnología forme cada vez más parte de nuestras vidas. El buen funcionamiento de la sociedad depende que la tecnología cumpla su función y su punto más vulnerable es aquello que la hace funcionar: la energía. Sin un buen control de la energía la eficiencia sufre y con ello el resto de la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *