De la España vaciada a un ecosistema digital rural

Félix Hernández    6 octubre, 2022
irural

Durante los pasados días 29 y 30 de septiembre se celebró en Don Benito (Badajoz), población que junto a Villanueva de la Serena construyen ahora la novísima Vegas Altas, la primera edición de la feria iRural. Este encuentro pone de relevancia el gran valor, económico y humano, de las poblaciones rurales. Son, como  explicó el propio alcalde de Don Benito, las denominadas “ciudades de los 15 minutos”. En ellas, en contraposición con las megaurbes contaminadas que habitamos, se puede llegar en este breve espacio de tiempo a cualquier lugar andando.

Precisamente por eso iRural tuvo su sede allí, en la bastedad y belleza de la dehesa extremeña, esta vertical de tránsito que discurre próxima a la Ruta de la Plata y que vertebra la península de norte a sur. Es  donde el Guadiana cultivó la civilización desde siglos (recomiendo la visita a Medellín, patria natal de Hernán Cortés, con su fantástico teatro romano y castillo medieval). Sus regadíos propician ahora una prosperidad hortofrutícula, tomate y arroz (esta región posee más del 27 por ciento de la superficie cultivable del país).

Productividad, sostenibilidad y territorio: la riqueza del mundo rural

iRural busca crear y dinamizar un ecosistema digital rural en torno a los tractores económicos más importantes del entorno: el turismo gastronómico y cultural y el sector primario, acompañado de su transformación agroalimentaria. Ambos ejes serán las palancas de desarrollo de estas regiones,  donde productividad, sostenibilidad y territorio generan sinergias y, sobre todo, riqueza.

Casos de éxito con la colaboración público-privada por bandera

Paulo Fernandes, alcalde de Fundao, enclave muy representativo de Portugal, explicó su caso, todo un ejemplo. Han sabido atraer a casi mil ingenieros en una población rural de 30.000 habitantes, tradicionalmente asociada al cultivo de la cereza y convertirla también en una comunidad agrotech.

Han conseguido transformar el espacio y construir un lugar en el que merece mucho la pena vivir. Y ha sido posible gracias a un plan conjunto, en el que se implica la iniciativa privada y las Administraciones públicas. Los edificios públicos proveen las infraestructuras (incluidas las tecnológicas) para que las empresas localicen a sus trabajadores digitales y se abra paso la innovación.

Una nueva economía digital pegada al territorio

Estos espacios geográficos son capaces de invertir el relato vigente. ¿Dónde está la España vaciada? ¿Dónde queda la despoblación y la desertización?¿Y el envejecimiento y la falta de relevo generacional o la falta de oportunidades? No precisamente en Don Benito ni en esta zona de Extremadura. Este escenario gana habitantes y suma historias de gentes que felizmente creen y demuestran que hay una nueva economía digital, más pegada al territorio.

Los retos

Claro que hay retos en estas pequeñas ciudades, retos que fueron mencionados por el director general de Cohesión territorial del Gobierno de Castilla-La Mancha, Alipio García Rodríguez, o por Rafael España, consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital de la Junta de Extremadura. Son la necesidad de despliegue de las comunicaciones, redes IoT y de proyectos como corredores 5G. El medio rural debe tener su espacio en la brújula digital europea con voz propia.

Hay también grandes retos de capacitación y emprendimiento rural, más allá de la digitalización de las empresas. También debe abrirse paso una estrategia de territorio rural inteligente que ayude a los pequeños ayuntamientos y pymes a participar en el proceso y construir una Administración más próxima.

Los números dicen que en la España vaciada se pierde una persona a la hora. iRural quiere que pasemos página y muestra que lo digital es el mejor recurso para traer la prosperidad a nuestro campo.

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