IoT, ¿el nuevo aliado de las energías renovables?

Beatriz Sanz Baños  21 febrero, 2019

Desde su llegada, IoT impulsa a la sociedad hacia un futuro en el que la mayoría de los dispositivos estarán conectados. El cambio climático y los niveles de contaminación nos conducen también a un futuro de mayor cuidado del planeta, e incluso de revertir, en la medida en que podamos, los daños causados durante tantos años de emisiones.

¿Habrá llegado el momento de unificar ambos impulsos para conquistar un futuro más tecnológico, nutrido de energías limpias?

A pesar de que en España las instalaciones fotovoltaicas o eólicas están hoy más extendidas al sector industrial o agrícola, en un futuro no muy lejano se generalizará el hábito del autoconsumo energético en los hogares.

El principal inconveniente de las energías renovables es que son muy variables, pues dependen en gran manera de factores medioambientales. Esta variabilidad dificulta la distribución de energía: cuando se genera demasiada energía, no se logra almacenar por completo y gran parte de ella se desperdicia y cuando la energía es poca es necesario contar con fuentes alternativas de combustible. El sistema perfecto requeriría una mayor capacidad de almacenaje de la energía en los momentos de máxima generación. Aquí es donde IoT puede ayudar, solventando estos problemas gracias a la monitorización de sistemas y actuación de forma remota.

Previendo que las energías limpias van a llegar para quedarse, la tecnología IoT ya está trabajando para entrar en este sector. Así, trata de potenciar energías, como la solar y la eólica, y su gestión con el fin de frenar cuestiones como el cambio climático.

IoT trata de potenciar energías como la solar y la eólica

IoT es especialmente bueno en lograr qué sistemas situados en lugares distantes se comuniquen entre sí e interactúen como si fueran una unidad. En este sentido, IoT permite controlar la red de sistemas de almacenaje de manera centralizada, como solución al desequilibrio de suministro que genera la variabilidad del almacenaje de energías.

Así, cada panel solar o turbina eólica podrá monitorizarse y controlarse de forma remota a través de sensores,permitiendo así un mayor ahorro de consumo, además de una predicción de las reparaciones de maquinaria que sean necesarias, para evitar el desperdicio energético.

En la parte residencial, la aplicación de este modo de autoconsumo en edificios inteligentes sin duda logrará una mayor eficiencia y ahorro.  La iluminación y la temperatura en las viviendas podrá controlarse a través de la tecnología IoT en función de la energía almacenada. Por ejemplo, la luz artificial se adaptará al nivel de iluminación detectado por los sensores, encendiéndose solo cuando sea necesario. De la misma forma, la calefacción se regulará automáticamente para aportar únicamente la energía que haga falta para llegar a la temperatura idónea.

En Hawaii encontramos un buen ejemplo de solución IoT aplicada a las energías renovables, en el proyecto llevado a cabo por Steffes Corp. La empresa ha puesto en marcha un sistema que gestiona calentadores de agua caliente repartidos por unas 500 viviendas. La conectividad permite, en este caso, ajustar el suministro a la demanda, para que se ajusten lo máximo posible y no haya desperdicio de energía.

Florida Power and Light también ha apostado por IoT al crear medidores de energía inteligentes para paneles solares que recogen la información mediante sensores y que, a través de redes, gestionan el consumo y ofrecen a los clientes información sobre este a tiempo real. La implementación de esta tecnología supuso en el primer año un ahorro de 3.4 millones de dólares y una fiabilidad del 99%. Un resultado muy beneficioso para la compañía y para los clientes, pero, sobre todo, para el medio ambiente.  Otro caso de éxito de Smart Metering es la instalación, por parte de Telefónica, de una red de contadores inteligentes para medir y gestionar en tiempo real el consumo energético de los electrodomésticos en el Reino Unido.

IoT es un gran aliado de las energías renovables

Casos como los de Steffes Corp, Florida Power and Light o Telefónica demuestran el potencial de Internet of Things para ayudar a conseguir una gestión energética más sostenible. La aplicación de esta tecnología será fundamental para el desarrollo y la consolidación de las energías renovables y, por tanto, para la lucha contra la contaminación y el cambio climático.

Con todo lo visto, podemos afirmar, de forma clara, que IoT es un gran aliado de las energías renovables.

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