Industria europea 4.0: la digitalización y la unión hacen la fuerza

Félix Hernández    21 octubre, 2021
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Como anunciaba ayer, en este post recojo algunas de las conclusiones de la segunda sesión de la edición de este año del Congreso de Industria conectada 4.0.

La industria en Francia: ambición, un plan y presupuesto

En la mesa de ministras, la responsable francesa de Industria Agnès Pannier-Runacher explicó, en una magistral exposición, que llevan enfocados desde 2016 en mejorar la productividad de sus fábricas, con el ánimo de favorecer la “fábrica Francia”. La fiscalidad y simplificación de los trámites administrativos son algunas de las medidas adoptadas. Aunque en el año 2000 se destruyó un millón de empleos, ahora Francia es un destino relevante de nuevos proyectos en Europa.

Cuentan con ambición (y un plan) para que Europa actúe unida en la próxima década y pueda competir con China o EE.UU. Para estos objetivos tienen un presupuesto en subvenciones de 30 mil millones de euros, destinado a la reindustrialización y la innovación.

Sectores estratégicos

Sectores como alimentación, biotecnología, una energía baja en carbono, segura y accesible se consideran prioritarios, pero también la industria electrónica. Es importante dominar la tecnología y los datos (5G, ciberseguridad y cloud). Para ello quieren impulsar las startups y su rápida aceleración, especialmente de aquéllas que mueven la innovación azul, es decir, aquellas que tratan los temas anteriores o tienen que ver con la soberanía en el acceso al espacio (nanolanzadores), por ejemplo. Y planteó el reto de la gobernanza: ¿cómo seleccionar los mejores proyectos cuando estos emprendedores no suelen trabajar con los poderes públicos? ¿Podría la Administración reconocer y acelerar un proyecto rupturista?

Agendas sectoriales y una visión vertebradora en la industria española

Reyes Maroto, por su parte, hizo un primer zoom en la industria española del automóvil: 17 plantas y más de mil empresas a su alrededor. Para la electrificación se necesitan, entre otras cosas, fábricas de baterías y, para ello, habrá un presupuesto y un PERTE con 4.300 millones de euros que, junto al esfuerzo privado podría alcanzar lo 24.000.

Explicó también, de forma general, que desde 2018 se trabaja con agendas sectoriales (automoción, agroalimentación, salud, papel, químico, refino, eólico, aeronáutico, naval…) y una visión vertebradora en cada uno de estos ámbitos. Se han identificado fortalezas y debilidades y hay un plan de acción en marcha. Los fondos europeos -dijo- deberían suponer una disrupción y subrayó la importancia de ser ambiciosos en los proyectos presentados.

Claves para cuidar y proteger la industria europea

Ante la pregunta de cómo cuidar y proteger la industria europea, Agnès Pannier-Runacher subrayó que todo lo anterior debe estar asociado a la descarbonización. Existen -explicó- dos respuestas: por un lado, construir proyectos en común (baterías, componentes electrónicos, hidrógeno…) y, en segundo lugar, crear capas comunes de gobernanza para que todos los actores puedan tener acceso.

Puntualizó también que Europa necesita construir un mecanismo de protección que no se confunda con una actitud proteccionista. Para ello está -señaló- el ajuste de carbono en fronteras. Consiste en que si una empresa extranjera quiere competir en el Viejo Continente deberá hacerlo en igualdad de condiciones. Así, si contamina más en sus procesos tecnológicos e industriales se verá penalizada. Esta visión renovada de competencia permitirá que nuestras startups brillen y podrán escalar mejor en el mercado único europeo para después saltar al mercado global.

Proyectos multipaís y alianzas

Reyes Maroto estuvo plenamente de acuerdo. Los proyectos multipaís permitirán abordar temas ineludibles como la microelectrónica. Actualmente solo se fabrica en Europa el 2 por ciento de estos componentes y todo el plan de digitalización hasta 2030, podría depender de este aspecto. También destacó otro punto clave: los mecanismos de cooperación público-privado que requiere dicho plan.

Sobre ello se profundizó en las siguientes mesas, tanto en la de políticas industriales comparadas entre Francia y España, como en otra que hubo de visión autonómica.

El director general de Empresas galo,Thomas Courbe, explicó el interés en los mercados disruptivos para que emerjan los campeones europeos. En la actualidad en Francia tienen un enfoque en startups de alta innovación sobre unidades de negocio (deep tech) que no existía hace un lustro con un objetivo de creación de 500 al año e implantar a más de 100 en fábrica. Se refirió, además, a la palanca del Green Deal. Apuntó que se afianzará mediante un cambio legislativo que refuerce la producción de baja emisiones, pero también a través de los acuerdos de fronteras, que garantizarán la neutralidad tecnológica.

Autonomía estratégica

Raúl Blanco, secretario general de Industria y de la pyme, MINCOTUR, habló sobre cómo se trabaja actualmente en la autonomía estratégica en el marco de una transformación que recupere nuestra producción. La falta de elementos sanitarios durante la pandemia nos ha dejado importantes lecciones, como la necesidad de garantizar un núcleo de producción en Europa y, con esta capacidad localizada, ser competitivos.

Para él y para Thomas utilizar los proyectos multipaís y crear alianzas será decisivo para dominar tecnologías como  cloud. Mencionaron también un nuevo reglamento contra las subvenciones desleales que permiten aterrizar en Europa a terceros y que controlará las inversiones extranjeras para proteger los activos europeos.

Mesas sectoriales: la hoja de ruta del automóvil

Hubo una mesa del automóvil, cuya importancia se entiende con la definición que Luca de Meo hizo de lo que será Renault: “una empresa tecnológica que integrará automóviles”. Se trata de un sector que concentra un tercio de la inversión en I+D en Europa y que está acelerando la digitalización. Todos los participantes coincidieron en que ésta elimina la fricción con el cliente y los acerca mucho más a ellos.

En esta mesa sectorial se explicó la evolución del sector a través del perfil de sus trabajadores. Primero fueron ingenieros mecánicos, luego automáticos, ahora requieren conocimiento de software y esperan evolucionar como una empresa tecnológica. En su hoja de ruta también está avanzar en el trabajo híbrido y el empleo igualitario.

Respecto a la apuesta por la electrificación pidieron una rápida clarificación de las condiciones del PERTE que muy pronto será portada en los medios y que representa una puerta a la innovación.

España como hub de productos farmacéuticos

En la mesa del sector farmacéutico se puso el énfasis en su especial resiliencia -ha demostrado ser crítico en nuestras vidas- y en los nuevos tratamientos. Su digitalización será clave para nuestra salud futura. 

Se dio el dato de que el 20 por ciento de los recursos sanitarios está mal utilizado al no saber medirse de forma adecuada.

Juan López-Belmonte Encina, presidente y consejero delegado de Rovi, explicó que se trata de un sector que exporta tecnología. Su reto es dotar a las empresas de herramientas que las permitan gestionar mayor cantidad de información y tomar mejores decisiones. Antes, la digitalización estaba asociada a mejoras de procesos o departamentales, a aspectos más próximos a la robotización, pero ahora es parte de la estrategia de las compañías. Debe contribuir a la eficiencia de todos los procesos: desde el laboratorio e ideación de la molécula hasta su producción. El objetivo es recortar el tiempo de fabricación de un medicamento de diez o doce años a dos.

Margarita López Acosta, directora general de Sanofi España, coincidió en el objetivo: mejorar las herramientas de monitorización de ensayos y procesos, acelerar el enrolamiento de pacientes en ensayos clínicos y estas plataformas para que se generen ahorros que se reinviertan en nuevos procesos. También se habló de la gestión de la cadena de suministros.

En este sentido, Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, se refirió a la dependencia geopolítica de ciertas áreas (sudeste asiático) en el pasado, que ya no son asumibles. En España hay más de 80 plantas y el objetivo es convertirnos en hub de productos farmacéuticos con ayuda de los fondos Next Generation. Farma es, junto al turismo o el automóvil, un sector con un importante compromiso de inversión y alta capacidad de generar empleo de gran calidad.

En este enlace tenéis información detallada de todas las mesas redondas e interesantes artículos que puntualizan muchos de los temas tratados

Imagen: unukorno

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