Incentivos en redes blockchain empresariales: un nuevo enfoque

Alberto García García-Castro    18 julio, 2022
Foto: Vardan Papikyan / Unsplash

La importancia del uso de incentivos que premien la colaboración y las buenas prácticas de los participantes en una red blockchain siempre ha sido parte fundamental de la tecnología. Tanto es así que, incluso el propio Satoshi Nakamoto incluyó, en el año 2008, un capítulo completo sobre estos incentivos dentro del whitepaper de Bitcoin.

A pesar de ello, hoy en día siguen existiendo problemas, sobre todo en redes privadas y consorciadas, a la hora de recompensar a los nodos que mantienen las redes. A continuación, os explico el porqué.

¿Mineros en blockchain?

A muy alto nivel, el proceso de minado dentro de una red de cadena de bloques es el encargado de asegurar que todo lo que está ocurriendo dentro de ella se realiza correctamente. Por ejemplo, validando transacciones o generando los nuevos bloques que forman dicha red.

Este trabajo lo llevan a cabo los llamados “mineros” y, teniendo en cuenta que este procedimiento es económica y computacionalmente costoso, es necesario que la propia red les recompense de alguna manera.

Según cuenta el propio Satoshi en su paper, los incentivos económicos que tienen dichos mineros se dividen en dos tipos:

  • Se les recompensa cada vez que crean un nuevo bloque dentro de la cadena.
  • Se les premia con una pequeña comisión por cada transacción incluida en la cadena.

De esta manera la propia red es capaz de incentivar económicamente a las personas o entidades que dedican su tiempo y recursos a mantenerla, sin necesidad de contar con terceras partes que se encarguen de ello. Es decir, debido al propio diseño de las redes descentralizadas, se ofrece a los participantes tanto las ventajas del servicio, como la responsabilidad de mantenerlo.

Este paradigma ha permitido no solo la evolución de la tecnología, sino que ha hecho que sea sostenible sin el soporte económico de terceros, extendiéndose también al resto de tecnologías que ahora mismo se agrupan dentro del paraguas de la web 3.0.

Analizando tecnologías de Blockchain

Hasta la fecha, dentro del ecosistema de redes Blockchain empresariales que se usan en la actualidad, destacan cuatro tecnologías por encima del resto: Hyperledger Besu, Corda, Hyperledger Fabric y Quorum.

A diferencia de tecnologías de Blockchain públicas, como por ejemplo Bitcoin o Ethereum donde los mineros no confían los unos en los otros y necesitan de un algoritmo de consenso de tipo PoW o PoS, en tecnologías de carácter empresarial ese proceso de acuerdo entre los participantes que validan el buen funcionamiento de la red se realiza de manera diferente.

El mecanismo de consenso y de validación de las transacciones se lleva a cabo a través de algoritmos que basan su acuerdo en la identidad y la reputación de los nodos que se encargan de dicha comprobación. Es decir, los participantes se conocen y confían los unos en los otros a la hora de comprobar que la red está funcionando correctamente.

Por otro lado, es importante destacar que en las tecnologías usadas en las redes privadas o consorciadas, debido a su diseño, no se incentiva a los nodos validadores de la red que cierran un bloque de manera directa a través de criptomonedas o de comisiones por la validación de las transferencias realizadas. Teniendo esto en cuenta, ¿Sería necesario incentivar a los participantes o empresas que se encargan del buen funcionamiento de la red?

¿Incentivos a medio y largo plazo?

Por lo general, en las redes con un carácter empresarial se tiende a repartir los costes de mantenimiento de esta entre las empresas usuarias que la utilizan.

Habitualmente, lo que se suele hacer es que las empresas que estén interesadas en utilizar dicha red pagan una tarifa plana a las empresas encargadas de mantenerla, y de esta manera pueden ejecutar todas las transacciones que necesiten sus aplicaciones corporativas.

Hasta aquí todo bien, pero, ¿qué ocurriría si estos costes de operación y mantenimiento no se cubren a medio o largo plazo? ¿Habría suficientes incentivos para mantener la red? ¿Cómo se podría garantizar la inmutabilidad y permanencia de la información en la cadena sin un plan de continuidad de servicio claro?

Por otro lado, existe otro tipo de gestión de redes de cadenas de bloques en las que varias empresas o entidades se asocian para llevar a cabo un mantenimiento de la red de manera colegiada, donde todos asumen de buena fe cumplir con las políticas de actuación establecidas, las buenas prácticas y los acuerdos previos de disponibilidad de los nodos validadores.

A pesar de ello, ¿cómo se repartiría la responsabilidad ante posibles incidencias de la red? ¿Qué pasaría si el coste de la operación no está balanceado y uno de los participantes hace más uso de la red que otros? En definitiva, ¿cómo se puede profesionalizar esa operación colegiada?

Un nuevo enfoque

Para hacer frente a los problemas asociados a la falta de incentivos en redes Blockchain empresariales, parece inevitable incrementar la profesionalización del núcleo de la red.

En concreto, se trata de tener unos nodos agnósticos al negocio con los incentivos suficientes para validar las transacciones y mantener el consenso sin intereses adicionales, ya sean relacionados con los casos de uso o con la ejecución de transacciones. Es decir, que sean capaces de validar dichas transacciones sin importarles el origen o quién las manda, incluso evitando que tengan visibilidad sobre la información que reciben.

En el mundo de las redes públicas hace ya varios años que existen soluciones llamadas de “capa dos” en las que se introduce un segundo protocolo sobre una red de cadena de bloques ya existente, también denominada “capa uno”. El principal objetivo es solucionar problemas de escalabilidad, coste y velocidad de procesamiento de transacciones que actualmente tienen las principales redes de Blockchain públicas. Es decir, se añade un nuevo protocolo que complementa al ya existente, mejorando parte de sus limitaciones.

Blockchain. Foto: Shubham Dhage
Foto: Shubham Dhage

Un ejemplo de este tipo de redes de “capa dos” es Polygon, una plataforma que gracias a su diseño, permite la realización de transacciones mucho más rápidas y menos costosas que las que se pueden realizar actualmente en Ethereum, la capa uno con la que interactúa. De hecho, se ha convertido en uno de los mayores players del ecosistema Blockchain en la actualidad y cuenta con multitud tecnologías interesantes, tanto públicas como privadas, que se pueden utilizar para aplicaciones del ámbito corporativo.

En cuanto al ecosistema de cadenas de bloques empresariales, dentro del catálogo de soluciones de Polygon, existe una nueva tecnología llamada Supernets que añade un nuevo enfoque a los modelos de incentivos que existen actualmente.

Las Supernets de Polygon permiten crear redes privadas compatibles con tecnología Ethereum pero que delegan la validación de las transacciones a validadores “profesionales”

A grandes rasgos las Supernets permiten crear redes privadas compatibles con tecnología Ethereum, pero con la peculiaridad de que delegan la validación de las transacciones a validadores “profesionales” ya presentes en la red principal de Polygon, con sus correspondientes incentivos.

La idea es que las aplicaciones empresariales puedan ser desplegadas en redes privadas o consorciadas garantizando la seguridad y la escalabilidad necesarias y a su vez, utilizar la cadena pública para llevar a cabo la validación de dichas transacciones mediante pruebas de conocimiento cero, o más comúnmente conocidas como ZeroKnowledgeProofs.

Próximos pasos para la tecnología Blockchain

Desde que en marzo de 2022 Telefónica se aliara con Polygon para desarrollar soluciones conjuntamente, desde el equipo de blockchain de Telefónica Tech se ha llevado a cabo un proceso de análisis tecnológico para concretar los casos de uso que materialicen dicha colaboración. La mejora de los incentivos para la administración de redes privadas y consorciadas es uno de ellos.

A pesar de que Polygon Supernets es una tecnología que a día de hoy solo cuenta con unos meses de vida (fue lanzada en abril de 2022) desde Telefónica Tech ya estamos dando los pasos necesarios para integrarla en nuestros procesos de trazabilidad, certificación o tokenización dentro de la plataforma TrustOS.

Además, dentro de Alastria, la asociación española sin ánimo de lucro que fomenta la economía digital a través del desarrollo de tecnologías de registro descentralizadas, Telefónica va a liderar una nueva red con tecnología de Polygon Supernets que, mediante la combinación del rendimiento y la disponibilidad de las redes privadas, junto a la validación de las transacciones a través de nodos ya presentes en la red de pública de Polygon, aportará un nuevo enfoque a las opciones ya existentes en el consorcio.

Gracias a la utilización de esta nueva tecnología esperamos que las empresas que estén interesadas en desplegar sus aplicaciones en una cadena de bloques, de tipo privada o consorciada, no tengan que preocuparse más de los incentivos que tendrán los validadores que la gestionan, ya que por defecto la red contará con nodos “profesionales” con los suficientes alicientes como para continuar validando el buen uso de la red tanto a medio como a largo plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.