Hoja de ruta para convertirse en un destino turístico inteligente

Ana García-Valenzuela    2 junio, 2016
destino turístico inteligente

Cerrad los ojos. ¿Recordáis cómo planificabais vuestros viajes en los 80? En mi caso no tenía muchas opciones entre las que elegir, el destino (por más que objetara) me venía dado. Toda la familia (perra incluida) embutida en el utilitario, al pueblo de la abuela o, con suerte, a Benidorm. Hace algunos años nadie podía decir que había estado en esta ciudad sin haberla pisado; hoy, en cambio, podemos bucear en sus playas o hacer un tour callejero sin tener que desplazarnos: magia de la tecnología.

Como a Benidorm, con el tiempo, le ha salido competencia y esta veterana de la oferta de sol y playa no quiere perder el protagonismo de antaño, ahora con su espíritu innovador busca convertirse en un destino turístico inteligente. Pero no sólo Benidorm; Almería, Logroño, Teruel, Salamanca, Orense… se han sumado a esta iniciativa que pretende aprovechar mejor sus atractivos y proporcionar una mejor experiencia al turista, gracias al uso de las TIC.

Pero ¿qué es un destino turístico inteligente?, ¿por qué es necesario? o ¿cuál es el proceso de transformación hasta convertirse en uno de ellos?

El sector turístico vive un momento trascendental. Años atrás eran las agencias de viaje a pie de calle y la publicidad los promotores principales de los destinos, ahora son las redes sociales, los foros o las recomendaciones de los amigos los elementos que condicionan la elección del turista (¿o me vais a decir que las fotos en Facebook de ese amigo a lo Indiana Jones por la selva de Costa Rica no os da cierta envidia?). ¡Hemos cambiado! El sector no sólo tiene ante sí un nuevo perfil de viajero con nuevos hábitos (según un estudio de Expedia, cerca del 49 por ciento de los viajeros accede al contenido turístico a través de múltiples dispositivos), más exigente y que valora por encima de todo la experiencia (somos tan complejos que ¡pasamos por 18 etapas y a través de todos los canales sin agotarnos!), sino que se enfrenta a retos como la diferenciación, la desestacionalización de los periodos vacacionales, la mejor distribución territorial y el incremento de nuevos mercados competidores. Por ello, la innovación y las TIC son factores diferenciales claves para hacer frente a todos estos desafíos.

El Libro blanco de destinos turísticos inteligentes, elaborado por Segittur, define un Destino Turístico Inteligente (DTI) como “un espacio turístico innovador, accesible para todos, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia que garantiza el desarrollo sostenible del territorio, facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino y la calidad de vida de los residentes”.

Pero, ¿cómo se convierte un destino tradicional en un DTI? Un destino turístico inteligente se apoya en cuatro ejes: tecnología, innovación, accesibilidad y sostenibilidad.

  1. Para empezar, un destino inteligente es un territorio conectado que se apoya en infraestructuras smart capaces, con las TIC, de generar un nuevo modelo de gestión más sostenible, competitivo y eficiente. El sector turismo ha sabido comprender y absorber las ventajas de utilizar las nuevas tecnologías, pero lo que convierte en histórico este momento es el potencial de big data. Esta tecnología permite no sólo que un territorio hable en tiempo real sino también conocer mejor a los turistas, incluso antes de que lleguen al destino, para ofrecerles experiencias únicas y personalizadas (nos sorprendería saber el interés que despiertan las rutas de cicloturismo, el enoturismo, el turismo industrial o de salud en nuestro país). Analizar e interpretar la huella digital del viajero permite al territorio dimensionar los recursos y la oferta turística para adaptarla a la demanda. Un magnífico ejemplo de uso de la tecnología es el portal spain.info, que engloba a todos los agentes turísticos y muestra vistas hipersegmentadas al viajero en función de sus gustos. También se pueden desarrollar aplicaciones móviles multilingües, incorporar la geolocalización a las rutas turísticas,  insertar códigos QR que enriquezcan paneles informativos, ofrecer Wifi gratuito, experiencias inmersivas con realidad virtual para crear expectativas antes del viaje, o la sensorización de objetos que recopilen información del tráfico y energía consumida para una mejor gestión medioambiental. El Hierro fue la primera isla del mundo conectada íntegramente con redes Wifi y WiMax mientras que Palma de Mallorca ha creado la plataforma CMX que estudia el comportamiento del turista en la ciudad en tiempo real a través de aplicaciones móviles y así adaptan los servicios públicos a sus movimientos.
  2. Si un destino turístico quiere mantener su liderazgo es necesario que se anticipe al futuro y para hacerlo resulta imprescindible la innovación. Un destino puede trabajar para identificar y desarrollar nuevas fuentes de ventajas competitivas y convertirlas en realidades de impacto. Para facilitar esta revolución, la aceleradora de startups orientada al turismo, Top Seeds Lab  ha presentado su Advisory Board que tiene como objetivo crear un ecosistema de innovación en el que se relacionen emprendedores, inversores y empresas turísticas. Y es que saben que el cliente premia con su fidelidad o con recomendaciones en las redes sociales aquellas experiencias innovadoras que ha vivido en destino, lo que se traduce en una mayor competitividad y rentabilidad para el negocio.
  3. La cifra de personas con algún tipo de discapacidad es realmente relevante, también las enfermedades crónicas y estamos, además, ante un progresivo envejecimiento de la población. Se prevé que en 2050 la población mayor de 60 años en Europa alcance un 34 por ciento. Un destino turístico tiene que preocuparse porque cualquier visitante pueda viajar con libertad, escoger la actividad y disfrutarla con plena autonomía, sin barreras. Para ello puede poner en marcha un plan integral de accesibilidad urbana y turística, incentivar a las empresas a que fomenten la accesibilidad, realizar campañas de sensibilización, dotar a las oficinas de turismo de mobiliario y herramientas accesibles, adaptar portales web y app…
  4. Un destino turístico inteligente es sostenible cuando satisface las necesidades presentes de los habitantes y turistas, preservando y mejorando las oportunidades del futuro. Hablamos de una sostenibilidad en su triple vertiente: sociocultural, económica y medioambiental. En la isla de El Hierro, por ejemplo, la central Hidroeólica de “Gorona del Viento” podrá satisfacer casi el cien por cien de su demanda energética a través de energías renovables.

La complejidad e impacto social, medioambiental, empresarial y urbanístico que supone transformar el modelo turístico tradicional a un modelo inteligente necesita que todos los actores (sociedad, sector empresarial y administración) estén alineados y comprometidos con la causa. Se recomienda empezar con una radiografía que identifique la realidad del municipio y sus necesidades: qué nivel de infraestructuras tecnológicas tiene, qué frenos normativos, regulatorios y de accesibilidad, qué aspectos diferenciales se pueden  ofrecer a turistas y visitantes, qué sabe de ellos, qué servicios presta, quién los ofrece, a qué coste…

Tras el diagnóstico, es necesario trazar un plan de acción que aborde las áreas de mejora y diseñar un plan director que contemple las acciones priorizadas para su ejecución. Sentadas las bases, hay que buscar recursos. Convertir un destino en inteligente tiene su coste. Por suerte encontramos varias vías de financiación a través del Plan Nacional de Ciudades Inteligentes, Emprendetur y el FOMIT del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, así como los fondos FEDER de la Unión Europea.

España se ha convertido en un destino maduro (“ya pintan canas”) y hay que rejuvenecerlo con inteligencia. El objetivo es que todo el territorio se convierta en un destino turístico inteligente para seguir siendo un referente mundial. Por lo pronto, la idea ya ha seducido a muchos. Los indecisos tienen una cita en Murcia el próximo mes de noviembre, donde el presidente de Segittur anunciaba en Twitter que se celebrará el primer Congreso de destinos turísticos inteligentes.

Imagen: SteHLiverpool

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *