Hacia una atención sanitaria ubicua y personalizada

Salvador Manuel Gómez López    11 abril, 2014

En las últimas décadas se ha producido un salto cualitativo en la manera de comunicarnos y relacionarnos entre nosotros y con nuestro entorno. En la atención sanitaria, en particular, podemos hablar de  cuatro paradigmas que surgen porque el foco de atención en las prestaciones se trasladan del hospital y/o los profesionales médicos hacia el paciente, que cobra protagonismo como eje del sistema sanitario, a la vez que tecnológicamente aumentan los retos.

Si ordenamos estos retos de menor a mayor complejidad tecnológica, la lista obtenida sería: eHealth, mHealth, uHeath y pHealth porque lógicamente a mayor autonomía del paciente, más transparente deberá ser para él su relación con la tecnología y menor su interacción directa con el sistema. La fiabilidad y rigurosidad adquieren, por tanto, mayor importancia porque no hay un supervisor directo para la captura de los datos que posteriormente serán estudiados por un profesional sanitario que emitirá el veredicto correspondiente.

eHealth: asistencia médica a distancia. Su objetivo es colaborar con el profesional sanitario en su centro de trabajo y el paciente en casa u otro centro sanitario.
Implica una red de datos entre los centros socio-sanitarios, que permita compartir en tiempo real pruebas médicas como una radiografía o un electrocardiograma entre especialistas para ayudar en un diagnóstico de urgencia. Transmitir el movimiento de un bisturí a 5.000 Kilómetros de distancia, o el acceso a la historia clínica de un paciente independientemente del país en que se encuentre son algunas posibilidades.

mHealth: asistencia médica móvil. Se apoya en dispositivos móviles para adquirir y procesar datos de los pacientes y sus hábitos y crear un entorno de colaboración para el diagnóstico y tratamiento.
Permite, por ejemplo, enviar a través del smartphone o la tableta una fotografía de un lunar que en atención primaria ha despertado sospechas a un especialista concreto; recibir en nuestro móvil recordatorios de citas y de la medicación que hay que tomar cada día; o que un equipo médico nómada pueda atender a las tribus del desierto con todos los datos actualizados.

uHealth o asistencia médica ubicua. Pretende incorporar dispositivos y sensores lo menos intrusivos posibles en la rutina diaria y el entorno del paciente, de modo que puedan obtenerse datos que ayuden a la prevención, diagnóstico y tratamiento del mismo. Todo bajo la supervisión y control de profesionales sanitarios.

Algunos ejemplos reales ya son un reloj de pulsera que captura la tensión arterial y frecuencia cardíaca; zapatillas que reflejan que pisamos mal y nos avisan de los riesgos o un  cinturón que alerta si una persona mayor se cae al suelo o alguien con Alzheimer está fuera de una zona segura, avisando a un familiar. Se ha puesto de moda el término: wearables (dispositivos vestibles) para identificar la tecnología que podría involucrarse en este paradigma, por el que en Estados Unidos ya apuestan con fuerza.

pHealth o  medicina personalizada. Su misión es convertir al paciente en el centro de los procesos sanitarios, de modo que el sistema sanitario sea proactivo  ante las necesidades del paciente y no reactivo frente a sus demandas.

Esta parte puede resultar la más futurista.  ¿Y si cuando nos levantáramos por la mañana y nos mirásemos al espejo, éste nos diera información sobre cómo hemos descansado o nos instara a  pedir cita en el médico por el color de nuestra piel? La báscula podría proponernos un consejo alimentario  o una página web con recomendaciones para nuestra franja de edad. La salud personalizada sería la más “inteligente”.

Telefónica dispone de servicios enmarcados en los paradigmas de eHealth y mHealth  al servicio de una mejor calidad asistencial y que contribuyen a una mayor sostenibilidad del sistema, y  ya trabaja en nuevos proyectos de investigación para acercar esos futuribles de la Salud ubicua y personalizada a la sociedad.

En los próximos años se irán resolviendo muchos de estos retos, así como otros nuevos surgidos durante las investigaciones. El avance hacia la Salud personalizada nos acerca a una vida más saludable y con nuevas posibilidades, en la que nuestras enfermedades podrán predecirse e intentaremos ponerles remedio anticipadamente. Un futuro que parecía de ciencia-ficción empieza a resultar cercano.

Imagen: mikebaird

 

 

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