Frodo Bolson, el modelo del nuevo líder

Martín Merino Eiró    22 julio, 2021

En 2009 Amazon adquirió Zappos por 1.200 millones de dólares, la mayor inversión realizada por este gigante de las ventas online. Hoy Zappos factura más de 500 millones de dólares anuales y representa el 90 por ciento de las ventas de la categoría de moda de Amazon.

En una compañía con más de 1.500 empleados, su CEO, Tony Hsieh, eliminó en 2013 su estructura jerárquica tradicional y adoptó un modelo de gestión colaborativa, denominado holacracia. Se trata de un modelo basado en círculos, en el que no hay jefes, aunque sí se establecen roles específicos, por los cuales cada empleado tiene pleno poder y autonomía.

Beneficios de la holacracia en Zappos

Este tipo de liderazgo ha proporcionado tres grandes beneficios:

  1. Un crecimiento sostenible del 6 por ciento anual.
  2. Innovación. Se considera que tiene uno de los mejores servicios de atención al cliente.
  3. Personas felices y motivadas. Aparece entre las veinte mejores empresas para trabajar en todo Estados Unidos.

Tradicionalmente hemos visto a los líderes como héroes: valientes, decididos, luchadores, admirados… Habían llegado a lo más alto gracias a su esfuerzo y determinación, por sus logros personales y el cumplimiento de objetivos. Primaba la competencia y el ascenso.

Terminó el reinado del líder héroe

Pero ¿cuáles son las disfunciones del líder héroe para el mundo actual?

  • Tiene que ser más inteligente que los demás y tener soluciones para todo. Su puesto oculta como una máscara la persona que es.
  • Trabaja con objetivos a corto plazo. Pone el énfasis en lograr su cumplimiento y es ineficaz en generar un compromiso y entusiasmo generalizado entre los colaboradores.
  • Cuenta con un plan preestablecido, no pide ayuda. Cree que su posición es suficiente para convertirlo en líder.
  • Predomina la mentalidad de control, una mirada estrecha.
  • Toma decisiones en solitario.
  • Para él cuentan los éxitos, no las necesidades y generalmente penaliza los errores.

El líder consciente o auténtico

En “El Señor de los Anillos”, la mítica obra de J. R. R. Tolkien, ocurre un hecho especial y de trascendental importancia en Rivendel, un lugar idílico, donde “los pájaros cantaban y una paz serena se extendía sobre la tierra”: el concilio de Elrond.

En él, representantes de los distintos pueblos de la Tierra Media deciden que hay que destruir el anillo, pero ¿quién se encargaría de llevarlo?

Frodo Bolson dice: “Yo llevaré el Anillo, aunque no sé cómo.”

En ese momento nueve personas diversas conformaron la Compañía del Anillo: “elfos, hobbits, enanos, humanos” para iniciar la aventura. Frodo se convierte en el nuevo líder, ¿el líder antihéroe?

Atributos del nuevo líder

Este líder antihéroe, también llamado líder consciente o auténtico, presenta las siguientes características:

  1. Es vulnerable, conoce su sombra. Está comprometido con el autoconocimiento y el autoliderazgo.
  2. Impulsa un propósito compartido, que provoca un cambio real.  Este propósito compartido motiva a las personas. El compromiso hace que no se trabaje solo por un sueldo, sino por una misión.
  3. Crea relaciones conectadas. Este nuevo líder es como el sensor, la antena del sistema. Trabaja por la interconexión y la unidad del mismo. El conocimiento llega a través de todos y eso permite a la organización adaptarse mejor y más rápidamente a los cambios.
  4. Ayuda a las personas a crecer y evolucionar. Es generoso y mira por los otros, tiene capacidad de amor y cuidado. Aprecia los talentos únicos y se rodea de ellos, sabe que la diversidad hace más fuertes y creativas a las organizaciones.
  5. Ayuda a superar los miedos y maneja los errores como aprendizaje. Sin miedo, las personas son más creativas e innovadoras.

El nuevo contexto requiere nuevas actitudes/aptitudes

El mundo cambia tan rápido que no es posible saber de todo, es necesaria la colaboración y nuevos líderes. Planificar, organizar y ejecutar no es la forma de llevar a cabo una revolución.

El líder consciente crea el contexto de confianza y autonomía para que todas las personas de la organización tengan mentalidad de crecimiento, innoven constantemente, estén motivadas y sean felices.

Los líderes (ya sea de un equipo u organización) deben plantearse qué tipo de dirigentes son y en cuál se quieren convertir. Es el momento de iniciar ese viaje de transformación personal y, como Frodo, reconocer que a veces uno “no sabe cómo”. Lo importante es tener la determinación de hacerlo y dejarse ayudar por el equipo idóneo.

Imagen: Pixabay/paxillop

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