El coeficiente digital de las empresas españolas

Mercedes Núñez  23 octubre, 2015

Hoy en día resulta muy complicado diferenciarse en el mercado si no se tiene una buena estrategia digital o no se hace un uso innovador de las tecnologías digitales. Esta ventaja competitiva es algo que entienden bien las compañías españolas. De ahí que hayan obtenido un coeficiente digital de 77,5 puntos sobre 100 en la séptima encuesta mundial al respecto, elaborada por PwC. Esta puntuación las sitúa por encima de la media global (77,2 puntos) aunque por debajo del grupo de compañías más avanzadas (81 puntos).

Como explicaba en un post anterior, se entiende por coeficiente digital el grado en que las empresas entienden, valoran e integran las tecnologías digitales en su organización y es, por tanto, determinante para la transformación que deben acometer para adaptarse y sobrevivir a los nuevos tiempos.

El informe de PwC señala estos diez factores de éxito: el liderazgo del CEO, la involucración del CIO y/o el CDO, el compromiso del resto de la directiva, el conocimiento de la estrategia digital por parte del todos los profesionales de la empresa, el análisis externo o del entorno como fuente de inspiración, la digitalización como ventaja competitiva, el buen uso de la información, el ser proactivos en materia de seguridad y privacidad, contar con una única hoja de ruta digital y medir y evaluar de forma consistente.

Veamos cómo se posicionan nuestras compañías en los principales indicadores:

Parece indiscutible que el peso de convertir lo digital en una apuesta estratégica de toda la organización recae en el CEO. En este sentido, los primeros directivos de las empresas españolas tienen un buen nivel de compromiso pero aún insuficiente (la nota es 4,0: por debajo de los 4,1 de la media global y lejos del 4,4 de las compañías más avanzadas). Sin embargo, en el siguiente eslabón esto se compensa y nuestras compañías destacan por la involucración en estrategia digital de sus directores de tecnología y digital (CIO y CDO), con una puntuación de 4,4, por encima de la media global e incluso de las más avanzadas. El compromiso del resto de la alta dirección también está a esta altura (4,4 puntos).

Otro común denominador a la hora de poner en marcha con éxito un proceso de transformación digital es estar dispuesto a invertir y el informe señala la importancia de hacerlo desde todas las áreas de la compañía y no sólo desde la de TI.

La apuesta desde la cúspide de las organizaciones por las tecnologías digitales se está traduciendo en un fuerte crecimiento de la inversión en el ámbito global. El 31 por ciento de los directivos entrevistados asegura que sus compañías están reinvirtiendo en tecnologías digitales más del 15 por ciento de sus ingresos. En España, estamos aún lejos y sólo el 13 por ciento asegura reinvertir más del 15 por ciento de su facturación. Pero merece la pena destacar que esta inversión digital se extiende a todas las áreas del negocio. De hecho, el 68 por ciento viene ya de presupuestos distintos al del área TI.

Otro aspecto en el que Spain is different es que mientras que en el resto del mundo las compañías dicen que con la transformación digital persiguen aumentar sus ingresos (así lo asegura el 45 por ciento), en España, la principal prioridad de las empresas a la hora de acometer un proceso de este tipo es mejorar la experiencia del cliente (41 por ciento), si bien ya hemos visto en distintas ocasiones que esto redunda claramente en la cuenta de resultados.  Le siguen como objetivos incrementar los ingresos (30 por ciento), aumentar los beneficios, incrementar las ganancias (13 por ciento), transformar el propio sector u otros (7 por ciento), ahorrar costes (4 por ciento), mejorar la marca y la reputación (3 por ciento) e innovar en los propios productos y servicios (1 por ciento).

La parte del coeficiente digital que  más quebraderos de cabeza da a las empresas españolas es el uso de la información. Otras asignaturas pendientes son la existencia de una hoja de ruta digital que sirva para la toma de decisiones  tácticas y una mayor proactividad en materia de seguridad y privacidad. 

Se trata, en definitiva, de un interesante documento que se presentaba anteayer mismo, al que recomiendo echar un vistazo. En él también se apunta, cómo el papel del CIO se está fragmentando con la creación de nuevos responsables de la movilidad o lo digital, algo de lo que ya escribía mi  compañero Joan en este blog.

Imagen: Allan Ajifo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *