Eficiencia energética y sostenibilidad en Industria 4.0

Rosa María Martínez    3 septiembre, 2019

El concepto de Industria 4.0, fuertemente relacionado con el uso de las nuevas tecnologías y la trasformación digital del sector, ha cobrado un gran protagonismo desde que se usara por primera vez durante la feria industrial de Hannover de 2011.

La oferta y demanda de tecnologías de producción digitalizadas en la industria española también forma parte de las iniciativas público privadas de los últimos años. Así, el próximo 12 de noviembre se celebrará el III Congreso de Industria conectada 4.0, que organiza el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, y Telefónica Empresas, entre otros, impulsa.

En este post me quiero referir a que la eficiencia energética y la sostenibilidad son pilares fundamentales para la industria 4.0. Cada vez tiene más sentido el uso de soluciones tecnológicas de este tipo si consideramos que el sector industrial en España es responsable del 31 por ciento del consumo total de energía.

La descarbonización es posible y rentable, un negocio sostenible es también un buen negocio y la eficiencia energética no solo ayuda a reducir los costes, sino que además mejora la reputación de la empresa, en línea con la estrategia 2020 de la Unión Europea y la transformación digital del sector.

El consumo eficiente de energía se ha convertido en uno de los grandes retos de una sociedad del bienestar globalizada y forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por las Naciones Unidas, el programa más ambicioso de la historia para abordar los principales problemas sociales y ambientales de la humanidad.

La identificación de los ODS para la Industria es una condición necesaria para comenzar el viaje hacia la sostenibilidad: de los diecisiete, cuatro de ellos guardan una estrecha relación con el sector y su capacidad de abordar un plan de acción relacionado con los procesos de producción.

  • ODS # 7 “Energía asequible y no contaminante”
  • ODS # 9 “Industria, innovación e infraestructura”
  • ODS # 12 “Producción y consumo responsable”
  • ODS # 13 “Acción por el clima”

Para crear nuevas oportunidades y alcanzar los objetivos de sostenibilidad serán necesarias, entre otras medidas, la implantación de soluciones IoT de eficiencia energética capaces de monitorizar y controlar el consumo energético, redes inteligentes que permitan tomar decisiones en tiempo real, la elección de las fuentes de energía menos contaminantes y la inclusión de la economía circular en los procesos de fabricación.

Pero para reducir el impacto medioambiental, lo primero que se debe hacer es identificarlo y cuantificarlo, de manera que se puedan adoptar las medidas necesarias para reducirlo. Un sistema de gestión energética no solo ayuda a la industria a reducir los impactos, sino que también reduce costes y mitiga riesgos. Además, permite tener acceso a todos los datos actuales e históricos de cara a las acciones necesarias.

Por ello, es fundamental avanzar en la transición hacia nuevos modelos energéticos más eficientes y este proceso se puede iniciar en cualquier industria, independientemente del momento energético en el que se encuentre, mediante la implementación de medidas que van desde las más simples a las más complejas, como:

  • Gestión energética
  • Realización de auditorías energéticas
  • Implantación de plataformas tecnológicas de telemetría y telegestión
  • Puesta a punto de las instalaciones
  • Renovación tecnológica de infraestructuras:
    • Climatización
    • Iluminación
    • Fotovoltaica
  • Suministro de energía (energía verde: electricidad producida por fuentes renovables o de cogeneración de alta eficiencia en cualquier punto del país)
  • Mantenimiento eficiente de las instalaciones

En definitiva, se puede considerar la sostenibilidad como un nuevo factor de competitividad. La implementación de políticas de reducción de gases contaminantes y un sistema de producción más eficiente con el fin de reducir los consumos energéticos son algunas de las medidas que la industria deberá adoptar con ayuda de la tecnología.

Pero el camino de la eficiencia no trata solo de reducir el consumo energético, sino de acompañar a la industria en el reto de ser más sostenible y eficiente.

Imagen. Willy Velhust

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