Edge computing: una nube más cercana

Jaime Rodríguez-Ramos Fernández    9 septiembre, 2019
Edge Computing

La nube se prepara para la siguiente fase. Vamos a pasar de los grandes data centers centralizados actuales a una computación y un almacenaje más local. Esto es, ni más ni menos, el edge computing, la nueva generación de la nube.

Las posibilidades del edge computing

Edge computing permite ofrecer menor latencia, una comunicación más eficiente y mayor seguridad, aspectos críticos para las nuevas aplicaciones. La menor latencia representa una comunicación más rápida, en pocos milisegundos, que permitirá nuevas aplicaciones más allá de lo técnicamente posible en este momento en ámbitos como la realidad virtual o la conducción autónoma.

La mejora de la eficiencia de las comunicaciones facilitará la gestión de las grandes cantidades de datos que generan el vídeo e Internet de las cosas (IoT), y especialmente todo lo relacionado con la visión artificial.

Finalmente, la seguridad y privacidad de los datos va a permitir hacer frente a uno de los problemas actuales más complejo: en vez de depender de una nube global que no sabemos bien dónde está ni quién la controla, tendremos la posibilidad de guardar los datos en ubicaciones cercanas y securizadas bajo nuestro control.

Estas nuevas capacidades van a impactar en los dispositivos: edge computing permitirá descargar a algunos de ellos de capacidad de procesamiento, ya que éste podrá producirse en la red, más cerca del usuario y en tiempo real. Esto repercutirá en una reducción de su coste (dispositivos más sencillos) y su consumo energético (menos proceso), con lo que la cantidad de dispositivos conectados aumentará, lo que también generará nuevas oportunidades de crecimiento en el negocio de la conectividad.

Edge computing en las empresas

Pero estas nuevas capacidades y esos dispositivos más baratos y de menor consumo de los que escribo no serán para aplicaciones futuristas de dentro de cinco años, sino que ya tienen usos concretos en este momento en el día a día de las empresas. Veamos algunos ejemplos:

  • Almacenamiento de datos. Todas las compañías tienen cada vez más datos que almacenan y, por eficiencia y riesgos de pérdida, no tiene sentido que los tengan en sus oficinas. Pero en los últimos meses hemos visto algunos riesgos de los datos en la nube pública sin una jurisdicción clara. Edge computing va a permitir tener los datos cerca de forma eficiente, tan accesibles como si estuvieran en la red local y replicados, pero a la vez de forma segura y controlada.
  • Visión artificial. El precio cada vez menor de los componentes y los avances en inteligencia artificial están haciendo que se desplieguen millones de cámaras en el mundo. Estas cámaras tienen un potencial de creación de valor espectacular en seguridad pública, tiendas automáticas, almacenes robotizados… A la vez también existen riesgos: para la privacidad, de ciberataques o que la gran cantidad de información que transportan puedan colapsar nuestras redes. Edge computing permite un despliegue seguro, eficiente y respetuoso con la privacidad, en el que las imágenes en bruto nunca salgan del ámbito local.
  • Internet industrial. Los procesos productivos se están digitalizando rápidamente. Ello requiere poder controlar la información al milisegundo y al milímetro para asegurar la eficiencia, la calidad y la seguridad de los trabajadores y es algo que solo se podrá hacer con edge y con 5G en los ámbitos empresariales.
  • Vídeo y realidad virtual. El vídeo y la realidad extendida están pasando a formar parte de los procesos productivos de las empresas. Edge computing va a cambiar las reglas establecidas, ya que permite producir un partido de futbol sin camiones de medios, simplemente aprovechando los recursos de computación locales o impartir formación a través de realidad virtual para los empleados, un área que está creciendo rápidamente.
  • Red de datos. Las redes de datos tradicionales han sido complejas, con equipamientos y configuraciones en local para los clientes. Edge computing hace posible una red totalmente virtualizada con el mínimo hardware, que se adapta por software a las necesidades del cliente en cada momento.
  • Conducción autónoma. Aunque este ejemplo de uso aún nos queda un poco lejos también es verdad que cada día está más cerca. Aunque puede faltar bastante para autopistas totalmente autónomas, otros casos de uso como los camiones o la maquinaria industrial autónoma o teleoperada ya están llegando. Y la latencia necesaria para operar con seguridad a altas velocidades solo se podrá conseguir con edge computing.

Impacto en los consumidores

También va a cambiar nuestra vida como consumidores, ya que edge computing hará posibles cosas impensables hasta ahora. La magnitud del salto de la fibra y 4G a edge computing será similar al paso de ADSL a la fibra:

  • Juegos y vídeos. Estamos acostumbrados a tener consolas y dispositivos para poder ver la tele o jugar, pero edge computing  permitirá eliminarlos y poder usar cualquier pantalla como una consola de última generación: llega el cloud gaming.
  • Realidad virtual y aumentada. Ambas y la realidad extendida (que las combina) son la siguiente frontera en cuanto a mecanismos de interacción. Su materialización requiere latencias muy bajas para evitar mareos y otras malas experiencias. Por lo tanto, edge computing va a ser clave para traerlas al mercado masivo a través de dispositivos ligeros y baratos con la inteligencia y contenido en la nube local.
  • Asistentes virtuales. Los asistentes virtuales están creciendo rápidamente, pero se encuentran dos problemas fundamentales: la latencia que degrada rápidamente su experiencia de usuario y los problemas con la privacidad. Si se gestionara el audio en bruto con edge y solo se llevaran a la nube los eventos ya tratados se podrían evitar las escuchas y mejorar la experiencia de usuario.

En resumen, un mundo de baja latencia, alta capacidad y millones de dispositivos conectados es una experiencia que combina edge computing, 5G y fibra: la combinación de estas tecnologías representa un círculo virtuoso. Y en España tenemos la suerte de contar con la mejor infraestructura para hacer esto realidad: no solo contamos con la red de fibra más extensa de Europa, sino que además las centrales de fibra están preparadas para convertirse en los nuevos data centers locales del futuro. Tienen la seguridad, las condiciones de climatización y electricidad, el espacio y la integración con la malla fotónica de transporte para poder prestar estos servicios.

Sin duda edge computing ha llegado para cambiar de nuevo nuestra vida y nuestra forma de trabajar y en España contamos con las bases para ello.

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