La economía circular, estancada en España, y el impulso de las TIC a este modelo

Mercedes Núñez    19 enero, 2022

La economía circular ha cobrado protagonismo en los últimos tiempos, aunque hace ya más de cuarenta años que se habla de ella. En este momento es muy relevante de cara a una recuperación más sostenible y resiliente. Y los objetivos del Pacto Verde europeo solo se podrán alcanzar si se produce un cambio radical en este sentido, como alternativa al actual modelo de producción.

La economía circular consiste en prolongar la vida económica útil de los materiales y los recursos tanto como sea posible para reducir al mínimo la generación de residuos.

Una estrategia global por el medioambiente y la economía

Apostar por esta transformación, además de mejorar la eficiencia, puede impulsar la competitividad y también generar nuevos empleos y oportunidades de negocio, como ya veíamos.

Compañías como Telefónica hace mucho que tienen una apuesta clara por esta estrategia. Pertenece a la comunidad #PorElClima, comprometida en promover una economía que contribuya a la sostenibilidad, y lleva a cabo diversas acciones para optimizar el consumo de sus recursos en toda la cadena de valor.

España, lejos de ser circular

Sin embargo, en el último lustro en España hay un estancamiento en el progreso de la economía circular. Y ocurre pese a la puesta en marcha de diferentes políticas y estrategias tanto por parte de la Administración como de las empresas, y una mayor conciencia ciudadana sobre el tema.  

La tasa de reciclado en nuestro país -del 35 por ciento- es inferior a la media de la UE-27 (48 por ciento) y está lejos del objetivo fijado por la Unión Europea para 2025 de reciclar el 55 por ciento de los residuos municipales generados.

Así se recoge, junto a otros indicadores negativos, en la tercera edición del informe bianual de Cotec, “Situación y evolución de la economía circular en España”, que se presentaba la semana pasada.

El diagnóstico es que hace falta revertir esta situación con carácter urgente. Representa un reto y una oportunidad.

Para impulsar la economía circular en España, en el documento se apuntan algunas medidas. Entre ellas, la reparabilidad y durabilidad de los productos, su reciclaje, la prevención del desperdicio alimentario, avances en el ecodiseño y la ecoinnovación, y una mayor sensibilización de la ciudadanía.

La Unión Europea como marco de referencia

El informe constituye un interesante y completo trabajo. Por un lado, aporta una visión general de la economía circular en España en el contexto de la Unión Europea, que tiene implicaciones clave como marco de referencia estratégico.

Apunta que el desarrollo de este nuevo modelo económico requiere la cooperación y vinculación de las distintas escalas territoriales, ya que partimos de una economía globalizada e interconectada.

En el documento se destaca el avance en el desarrollo de planes, programas y normativas de economía circular en todos los niveles administrativos en España, aunque aún es pronto para determinar su impacto. Además, se menciona que “las transiciones no son procesos lineales que puedan desarrollarse mediante la aplicación de normas o incentivos desde el gobierno, sino que son procesos dinámicos que involucran conflictos, y negociaciones entre actores, instituciones, reglas y estructuras”.

Colaboración público-privada, proyectos intersectoriales y contratación pública verde

Otro capítulo del trabajo se refiere a las barreras y los elementos facilitadores en la transición hacia una economía circular.

Recoge que es fundamental favorecer modelos de gobernanza capaces de dar soporte a la colaboración público-privada y la importancia de la cogeneración de redes y proyectos intersectoriales para lograr avances significativos en esta materia.

Está claro, además, que las autoridades públicas deben predicar con el ejemplo y el informe destaca el impulso a la contratación pública verde, cuya implantación se está promoviendo de forma más ambiciosa tanto en Europa como en nuestro país.

Impulso de las TIC a la economía circular

En “Situación y evolución de la economía circular en España” se dedica un apartado a cómo pueden contribuir las TIC a la economía circular. Una vez más, IoT, big data, la inteligencia artificial y blockchain, entre otras tecnologías, se convierten en grandes aliados.

Y quiero terminar con dos ejemplos. Por un lado, la trazabilidad y certificación en la gestión de residuos que hace Teimas con blockchain con ayuda de TrustOS. Y, por otro, la colaboración de Telefónica Tech y Ecoembes en un proyecto pionero en el sector del reciclaje con los contenedores amarillos inteligentes que, además, incrementan el compromiso medioambiental de los ciudadanos a través de la “tokenización”.

En definitiva, la economía circular cierra brechas y abre oportunidades. Es una apuesta redonda.

Imagen: 7089643/pixabay

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