Domótica e Inteligencia Artificial: del hogar inteligente a las Smart Cities

Carlos Rebato    14 febrero, 2020

La domótica es un conjunto de tecnologías y sistemas que se combinan para automatizar y controlar instalaciones y dispositivos de una vivienda. Los sistemas domóticos para viviendas permiten una gestión inteligente e interconectada de los objetos y espacios dentro del hogar, e incluso, en las empresas.

El término deriva de la combinación de las palabras domus (casa) y tica (automática). 

Entre las disciplinas y tecnologías que se utilizan en la construcción de la casa inteligente están:

  • Inteligencia Artificial (IA) y aplicaciones como las Redes Neuronales Artificiales (RNA).
  • Internet de las Cosas (IoT).
  • Sistemas de aprendizaje automático (machine learning) y aprendizaje profundo (deep learning).
  • Computación en la nube.
  • Plataformas de telecomunicaciones y conexión inalámbrica.

Beneficios de la domótica

El beneficio más inmediato que deriva de la domótica es la mejora en la calidad de vida de las personas que la utilizan. Pero no solo se limita al confort. Adicionalmente, las casas inteligentes tienen las siguientes ventajas:

  • Comunicación integral en los espacios y entre dispositivos.
  • Mejores sistemas de seguridad.
  • Más accesibilidad.
  • Control automático y control a distancia de las condiciones del hogar.
  • Gestión eficiente de recursos y ahorro energético.

Inteligencia artificial y domótica: innovación para mejorar nuestra vida

Estos son algunos ejemplos de cómo la inteligencia artificial, el internet de las cosas (IoT) y el big data han contribuido a desarrollar el hogar inteligente o smart home:

1. Dispositivos que automatizan tareas incorporando machine learning

El machine learning (ML) es un área de la inteligencia artificial en donde se crean sistemas con la capacidad de aprender automáticamente.

En la domótica, este aprendizaje se refleja en la identificación de patrones y en la predicción de comportamientos.

Dos aplicaciones prácticas del machine learning son el reconocimiento mediante sistemas inteligentes de análisis de imágenes y la gestión del consumo eléctrico.

En tiempo real, con ML permite a un dispositivo reconocer objetos y hacer recomendaciones sobre su uso. La gestión de la energía que consumen los artefactos se optimiza mediante algoritmos de ML, disminuyendo así la facturación.

2. Captura y análisis de big data para optimizar los espacios

El análisis de grandes volúmenes de datos (big data) en espacios del hogar, oficinas y áreas públicas permite optimizar su uso. También, se mejora el aprovechamiento de los recursos, equipos y servicios presentes en ellas.

Combinando big data con inteligencia artificial, la industria del entretenimiento analiza los gustos de los consumidores y presenta recomendaciones. Millones de datos de artefactos inteligentes son analizados, para predecir luego cuando se requiere un mantenimiento preventivo.

3. Comunicación entre dispositivos conectados a Internet

Dispositivos que incorporan sensores, conexión inalámbrica e inteligencia artificial tienen la ventaja de la comunicación “máquina a máquina”.

Gracias a las tecnologías más recientes, el Smart Home cuenta con dispositivos que se conectan y comunican en forma directa. No requerir obligatoriamente, de un hub o de un concentrador para conectar los dispositivos es una ventaja.

La comunicación directa y la plataforma del Internet de las Cosas permiten incorporar más dispositivos y artefactos. La conexión inalámbrica es fundamental y generalmente, el control se realiza mediante apps que se descargan al smartphone.

4. Asistentes virtuales que responden a instrucciones activadas por voz

Hablar directamente con nuestro smartphone, televisor o sistema de iluminación es cada vez más común en las casas inteligentes. Alexa, Siri, Google Assistant y Google Home, entre otras tecnologías, nos posibilitan dar instrucciones por voz a artefactos inteligentes.

Un ejemplo concreto son los altavoces inteligentes que se controlan mediante Google Home, Amazon Echo o Apple HomePod. Los sensores permiten controlar el sistema de iluminación y la temperatura dentro del hogar a partir de instrucciones verbales.

Los asistentes inteligentes facilitan el crear un ecosistema cada vez es más amplio, con distintos componentes compatibles e interconectados.

5. Integración del hogar con las ciudades inteligentes, sistemas de servicios públicos y de salud

Los sistemas domóticos para viviendas tienen una ventaja adicional: conectarse a ecosistemas mayores y externos.

Las tecnologías aplicadas a la automatización y control de las casas inteligentes permiten compartir datos útiles para ajustar la demanda eléctrica. Así, se logra un ahorro energético y uso más eficiente del servicio.

Dentro del hogar, datos recopilados por sensores y dispositivos inteligentes utilizados por sus habitantes (widgets) pueden ser monitoreados desde centros de asistencia. Personas con discapacidad o muy mayores pueden recibir ayuda a partir de alertas generadas a partir de datos recopilados en el hogar inteligente.

La domótica más allá del Smart Home: las Smart Cities

La domótica se expande e integra otros espacios. Del Smart Home hacia las ciudades inteligentes, y viceversa, las aplicaciones de las nuevas tecnologías se observan en:

  • Acceso a información más oportuna mediante redes integradas de datos.
  • Gestiones públicas más rápidas y con mejor calidad de servicio.
  • Automatización de tareas y trámites.
  • Mejoras en la seguridad y la asistencia al ciudadano.
  • Más accesibilidad en los espacios.

Los sistemas domóticos crean espacios que incorporan tecnologías innovadoras y disruptivas para utilizar en forma más eficiente los recursos. Y, al mismo tiempo, propician ecosistemas que mejoran nuestra calidad de vida.

Foto de Jonas Leupe en Unsplash

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