DigitalES Summit 2020: el futuro está en nuestras manos

Víctor Deutsch    21 septiembre, 2020
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Entre los pasados días 8 y 10 de septiembre se celebró “DigitalES Summit 2020”,con Telefónica Empresas como patrocinar platino, entre otros. El evento se consolida en su tercera edición como el principal encuentro de la industria digital en España. Esta vez en un formato totalmente digital, alrededor de 1.400 participantes accedieron online a las ponencias y mesas redondas. En ellas principales empresas, líderes de la transformación digital e instituciones abordaron los paradigmas de la digitalización.

El papel de las redes durante la pandemia

Como no podía ser de otro modo, la crisis del COVID-19 sobrevoló todo el encuentro. Lógicamente, a la mayoría de los participantes le resultaba muy difícil abstraerse de la coyuntura y pensar en términos de futuro en un contexto sin pandemia o con ésta resuelta. Sin embargo, pasando por ese tamiz, surgieron algunas conclusiones comunes interesantes, presentes en la mayoría de los discursos, tanto del sector público como privado.

Decíamos en el encuentro de 2019  que “la revolución digital encuentra a España con los deberes hechos”. Lo hacíamos pensando en que cuando llegara la explosión de los servicios digitales ya tendríamos una infraestructura digital que la soportara. Nadie podía imaginar entonces cuán oportuno iba a ser en poco menos de un año disponer de esta conectividad.

Ante una crisis explosiva, fueron las redes de datos y las redes logísticas las que evitaron un colapso mucho peor. Permitieron que la población pudiera seguir abasteciéndose, informándose, trabajando, relacionándose y accediendo a los servicios esenciales. La infraestructura, desplegada con la previsión de alcanzar máximos de uso en un periodo de tiempo de entre cinco y diez años, asumió la carga entre cinco y diez días. Todo el incremento de tráfico estimado para 2020 se alcanzó en 48 horas.

Un salto de tres años en la digitalización

Pero no solo eso: la situación obligó a un cambio acelerado de procesos de negocios en las empresas y en los hábitos de consumo, que ya no se revertirá. Emilio Gayo, presidente de Telefónica España, cuantificó esta transformación: “Hemos ganado entre dos y tres años”, estimó. El uso de las redes, después del confinamiento, se mantuvo un 12 por ciento por encima de los valores anteriores.  

Emilio Gayo, presidente de Telefónica España, durante su intervención

Cuatro palancas de futuro en DigitalES Summit 2020

Sin embargo, en DigitalES Summit 2020 se analizaron algunas cuestiones que no funcionaron tan bien y que deberían ser nuestra guía para el futuro. Veamos:

La digitalización de las pymes

Este sector abarca el 99 por ciento del tejido empresarial y genera el 72 por ciento del empleo en España. La crisis generó una rápida aceleración de la demanda de servicios sobre la oferta existente que, en ocasiones, la falta de adopción de tecnologías digitales impidió atender

La nueva política de la Unión Europea

Thierry Breton (comisario europeo para el Mercado interior), sobre todo, y las eurodiputadas Lina Gálvez y Pilar del Castillo dieron la visión de Bruselas del futuro de la revolución digital. El nuevo concepto es el de “autonomía estratégica”. La pandemia ha mostrado que hay ciertas capacidades que se deben desarrollar internamente para que  Europa pueda tener la capacidad de enfrentar una crisis con sus propios recursos.

Una nube europea y una política común para los datos

Entre ellas, Breton mencionó la necesidad de disponer de una “nube europea” – una infraestructura común a los miembros-, además de compartir políticas para la recopilación, explotación y seguridad de los datos. Esto permitirá crear economías de escala para la industria tecnológica europea. Y añadió la importancia de revisar las capacidades internas para el desarrollo de la microelectrónica, en un claro llamamiento a romper la dependencia de los proveedores asiáticos.

La educación

Entre las cosas que no fueron bien durante el confinamiento en DigitalES Summit 2020 se mencionó un sector clave: la educación. Según la exministra Cristina Garmendia, alrededor de la mitad de los docentes carecen de formación en el uso de tecnologías digitales. Esto generó enormes disparidades en la impartición de contenidos, en desmedro del aprendizaje de los alumnos.

Para paliar este déficit, David Cierco recordó el programa “Educa en digital”, dotado con 260 millones de euros. Comprende no solo la provisión de emergencia de 500.000 equipos para los centros educativos públicos, sino también acciones dirigidas a adecuar las competencias del conjunto del profesorado al uso de las TIC.

Consenso para impulsar las competencias digitales

Pero, más allá de esfuerzos puntuales, éste es un problema a largo plazo que se traslada al ámbito laboral. Breton hizo hincapié en que 2/5 partes de los trabajadores europeos carece de competencias digitales básicas.

Javier Beltrán, de McKinsey, recordó que, entre los países de la UE, España ocupa el decimoquinto puesto, según el porcentaje de población activa con estas habilidades. La demanda, además, es creciente. Por cada empleo convencional destruido, según Emilio Gayo, se generan 2,4 nuevos empleos digitales que hay que cubrir.

Se vislumbra aquí un esfuerzo conjunto público-privado. Las grandes empresas prevén hacer un enorme esfuerzo de reskilling entre sus plantillas (Gayo explicó el caso de Telefónica en este sentido). Y, por parte del Estado, se mencionó la ampliación de programas de financiación, recursos de formación, así como el refuerzo de las carreras profesionales STEM. Incluso, Carme Artigas mencionó el objetivo de atraer talento extranjero para paliar el déficit de recursos nacionales, cuando sea necesario.

En todo caso, parece haber un consenso muy alto para adoptar tomar medidas radicales en esta materia en los próximos años.

Tecnologías incipientes

En DigitalES Summit 2020 se habló menos de lo esperado de tecnología, pero quedó clara la expectativa del sector digital en el salto que representa 5G. En ese sentido, las infraestructuras de comunicaciones son un claro elemento multiplicador. Emilio Gayo estimó que por cada euro invertido en 5G, la nación en su conjunto recibe un retorno de tres euros, gracias a las eficiencias logradas en la movilidad, la industria y la sanidad, sobre todo. Esto indica el grado de gravitación de la industria TIC en la economía (algo parecido a lo que sucedió en el pasado con el sector eléctrico).

Pero también es preciso acelerar el desarrollo de estas tecnologías mediante una reorientación del gasto público.

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, planteó un objetivo ambicioso pero bastante realista y concreto: que todos los ciudadanos puedan realizar cualquier gestión con el Ayuntamiento a través del móvil.

Un sector de inteligencia artificial

Carme Artigas destacó la idea de acelerar la creación de un “sector de inteligencia artificial” para impulsar el uso de esta tecnología en las Administraciones públicas y las misiones estratégicas. El reto es generar una inteligencia artificial “robusta, auditable y explicable”. También se refirió a la colaboración con cuatro sectores clave: sanidad, movilidad, turismo y agroalimentación.

La Administración debe ser pionera en digitalización

Finalmente, salió a colación en varias ponencias la idea de que las Administraciones públicas deben marcar el camino y ser pioneras en tecnologías digitales. Podría lograrse, por ejemplo, con la directiva estratégica de que toda nueva aplicación o servicio se diseñe directamente como “cloud nativa”. Esto haría más eficiente el gasto y contribuiría a generar una economía de escala que haga al conjunto de la economía española más competitiva.

¿Colossus o ENIAC?: el camino tras la pandemia

Sin ser lo mismo, la situación actual del sector digital en España se parece a lo que sucedió hacia el final de la II Guerra Mundial. Las empresas y profesionales “digitales” de aquella época abandonaron las actividades esenciales dedicadas a la defensa y volvieron a sus actividades civiles, en un mundo que había cambiado completamente.

En aquel momento la tecnología digital puntera eran los primeros ordenadores. Reino Unido y Estados Unidos llevaban ventaja en esa carrera. Ambos países habían desarrollado los ordenadores más potentes y versátiles de la época: la línea Colossus (británica) y ENIAC (estadounidense), vitales para el esfuerzo bélico, ya que permitían analizar y desencriptar los mensajes del enemigo, desvelando sus intenciones.

Lecciones aprendidas y decisiones claves

Sin embargo, en la posguerra los dos países tomaron decisiones diametralmente opuestas respecto a esta tecnología.

Reino Unido tenía algo de ventaja con los mejores profesionales en la materia, como Alan Turing y su equipo. Sin embargo, la diligencia británica, en medio de una dramática depresión económica, no encontró una aplicación industrial práctica para esta tecnología en la nueva economía. Los equipos fueron desmantelados; los mejores científicos, despedidos; la documentación, destruida. Solo unas pocas unidades supervivientes se mantuvieron en secreto para seguir con su función de “análisis de señales” (ahora de la Unión Soviética), mientras quedaban obsoletos y su utilidad se extinguía. El último se apagó ¡en 1960! Así, Colossus tuvo muy escasa influencia en la industria informática de los siguientes años.

En Estados Unidos, en cambio, la historia fue muy diferente. La línea ENIAC se presentó al público en febrero de 1946 en una célebre demostración de su capacidad. Unos meses después, el Gobierno americano invitó a los “profesionales líderes en matemática y electrónica de los EE.UU. y Gran Bretaña” a una serie de 48 conferencias, brindadas en su mayor parte por el equipo de ENIAC, con el fin de lograr un salto tecnológico en la materia. Ese año algunos de los diseñadores de ENIAC crearon la Eckert–Mauchly Computer Corporation, la primera startup de la industria.

Ordenador ENIAC, Fort Sill Field Artiliary Museum, Oklahoma, U.S, (Foto: Judson McCranie)

ENIAC fue el modelo sobre el cual se construyeron las siguientes generaciones de ordenadores, incluidos los primeros equipos comerciales (UNIVAC).  A partir de su diseño y de su sucesora EDVAC, John Von Neumann formalizó la arquitectura de ordenadores que perdura hasta hoy. En pocos años se creó una incipiente industria de ordenadores comerciales con empresas como IBM, NCR, Sperry y muchas otras, que alcanzaron un liderazgo tecnológico que llega hasta nuestros días.

¿Qué camino seguirá España? ¿Seremos capaces de explotar lo aprendido durante la pandemia? ¿Podremos sacar lo más positivo de esta tragedia y construir una industria digital puntera? Nada está escrito y seremos esclavos de nuestras decisiones. Lo único seguro es que el futuro está en nuestras manos.

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