Dejemos de hablar de cloud híbrida, ¡hagamos cloud híbrida!

Diego Rodríguez    2 diciembre, 2014

“¡Extra, extra! El mercado de las infraestructuras ha cambiado.” Podríamos vocearlo como los jóvenes vendedores de periódicos de los años 20 porque los distintos mensajes oficiales arrojados por las corporaciones en este segundo semestre demuestran que los actores que hace un par de años miraban con recelo el modelo  cloud computing ya han dejado clara su postura a favor de la computación en la nube como alternativa para la evolución tecnológica. Los clientes recelosos de externalizar sus sistemas en soluciones cloud son cada vez menos  porque han entendido que la nube es una herramienta más a su disposición para saciar la inagotable sed de funcionalidad que el negocio reclama a las áreas TIC. También los fabricantes de hardware, ante el desplome de la venta de infraestructura, han enseñado definitivamente sus cartas y se han volcado con esta tendencia (con distintas aproximaciones, pero todos están en ella). Y, por último. los proveedores de servicios cloud han apostado por cerrar una oferta comercial que cubra todo el conjunto de servicios necesarios para garantizar una externalización segura, eficiente y flexible.

Pero… ¿por qué se habla tanto de la nube híbrida? Si dejamos de lado argumentos relativos al marketing de comunicación al más puro estilo Mad Men (son ya unos cuantos años hablando de nube pública…) existen varios motivos:

  • El modelo de negocio híbrido consigue poner de acuerdo a todos los actores involucrados en el mercado: clientes, fabricantes, proveedores de servicios cloud…todos ganamos.
  • Los estándares de las APIs de gestión han alcanzado un estado de madurez que nos permite interactuar de forma “no muy compleja” entre distintas nubes. Si bien desde mi punto de vista hay bastante margen de mejora en este punto y a lo largo de 2015 evolucionará notablemente.
  • La arquitectura híbrida permite hacer un uso más eficiente de las inversiones, y mantener en el tiempo aquéllas no amortizadas gracias al apoyo de los recursos públicos.

Así pues, el mercado está listo, la tecnología también (con una hoja de ruta de evoluciones muy clara y ambiciosa) y las necesidades de los diferentes negocios siguen creciendo, lo que abre un amplio espectro de posibilidades al poder conectar una infraestructura dedicada con otra compartida:

Migración

Una de las barreras típicas a la hora de adoptar un servicio de cloud pública suele residir en la complejidad de la migración: configuración de red, gran volúmen de la información que se quiere transferir, sincronismos …. Poder gestionar dos mundos (público-privado) desde un mismo portal  (ya sea vía CSE o VCloud) permite homogeneizar la configuración, desplegar máquinas de test previas a la migración y orquestar el proceso de una forma sencilla y gráfica.

Disaster recovery

Siempre es complejo definir una solución de Disaster Recovery (DR), pero más aún lo es conseguir autorización para acometer la inversión necesaria para llevarla a cabo. Pues bien, la posibilidad de utilizar una arquitectura híbrida con pago por uso en el extremo público permite implementarla de una forma sencilla, gestionada desde un único punto y de forma muy eficiente en términos de gasto (Opex vs. Capex). Si a esto le sumamos una suite de automatización del DR como por ejemplo Zerto (implementada entre otros sitios en Virtual Data Center de Telefónica tenemos como resultado una solución de Disaster Recovery as a Service (DRaaS).

Nubes de desborde

Seguramente sea el caso de uso más popular de la nube híbrida por lo visual que resulta. La capacidad de ampliar una infraestructura privada por medio de recursos compartidos en momentos de pico, con la posibilidad de desbordar parte de la carga hacia los mismos, ha supuesto una ventaja muy importante para empresas con entornos muy dependientes de la estacionalidad o de imposibilidad de previsión de la demanda.

Alta disponibilidad

Disponer de doble (o incluso triple) nodo de infraestructuras es indispensable para determinados negocios cuyas pérdidas ante la caída de los sistemas justifique la inversión necesaria o, también, si la demanda se caracteriza por su elevado volumen y por la globalidad de los accesos, lo que requiere “acercar” los contenidos (o incluso la computación en la niebla (fog computing) de la que hablaremos en 2015) al cliente.

Para todos estos casos de uso, y muchos otros más, estamos de enhorabuena, porque la nube híbrida ya es una realidad accesible para cualquier cliente. Las barreras (estandarización, comunicaciones, precios…) están resueltas, el mercado está alineado y las necesidades de negocio siguen siendo cada día más exigentes.

Estoy seguro de que vamos a asistir a la explosión de la nube híbrida real y contratable ¡desde ya! Por ello, Telefónica va estar muy presente con su oferta cloud en el  HP Discover de Barcelona que hoy comienza, como ya adelantábamos.

Imagen: Andy Fitz

 

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