La computación en la nube “cruza el abismo” y va viento en popa

Cristóbal Corredor Ardoy    15 diciembre, 2021

Con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela… Si trasladamos la imagen romántica de José de Espronceda a nuestros días, veremos que la computación en la nube es como el velero bergantín Bajel pirata, que no corta el mar sino vuela…

Se estima que a finales de este año cloud alcanzará un volumen de negocio de 445,3 millones de dólares, para llegar a los 947,3 millones de dólares en 2026. Durante este periodo, la tasa de crecimiento anual compuesta será del 16,3 por ciento.

Razones del retraso

La computación en la nube es la herramienta más adecuada para acelerar la innovación de las empresas e impulsar su transformación digital. Los beneficios de cloud para las organizaciones son bien conocidos: flexibilidad, agilidad, escalabilidad, innovación, ahorro de costes, etc. Pero factores como la soberanía de los datos, ser rehenes del proveedor (vendor lock-in) o las dudas sobre seguridad frenaban el uso de las soluciones en la nube. Aún no habíamos cruzado el “abismo” (Crossing the chasm, Geoffrey Moore 1991) y llegado a la totalidad del mercado. Las empresas que habían adoptado la computación en la nube eran “innovadoras” (innovators) o “precursoras” early adopters).

¿Cómo se ha cruzado el “abismo”?

La pandemia fue un factor exógeno al mercado de la computación en la nube, que forzó a que las empresas tuvieran que implementar de forma urgente planes de contingencia para mantener sus procesos de negocio, habilitar canales de venta online y posibilitar el teletrabajo. Y estos cambios van a permanecer e ir a más. Catapultadas por la pandemia, las soluciones en la nube han cruzado el “abismo” para llegar a la totalidad del mercado (Early Majority y Late Majority).

El término “Abismo” (del inglés “Chasm”) fue introducido por primera vez en 1991 por Geoffrey Moore en su libro Crossing the Chasm, publicación que aborda el ciclo de vida de un producto o servicio tecnológico y los ingredientes necesarios para que éste sea adoptado de forma masiva en el mercado.

En este escenario el debate de las organizaciones ya no es si deben migrar o no sus cargas de trabajo TI a la nube, sino programar cuándo lo harán. Esto, además de que las soluciones de Tecnologías de la Información ya están siendo diseñadas para su implementación directa y de forma “nativa” en la nube.

Cómo decidirse por la solución en la nube adecuada

Sin entrar en detalles tecnológicos, la decisión acerca de cuál es la solución en la nube más adecuada para cada empresa se basa en dos criterios fundamentales: el modelo de despliegue y el modelo de servicio.

Modelo de despliegue

La computación en la nube se puede desplegar de forma privada o pública. En el primer caso, la infraestructura de computación se dedica de forma exclusiva a una única empresa. En la nube pública las infraestructuras de computación se comparten entre varias empresas. La solución intermedia es la nube híbrida, donde las cargas de trabajo en TI y los datos se encuentran desplegados tanto en la nube privada como en la pública.

Modelo de servicio

El siguiente paso es decidir acerca del “modelo de gestión” sobre la solución en la nube. Las soluciones Software as a Service (SaaS) son una modalidad “llave en mano” (on-the-shelf) donde casi la totalidad de la responsabilidad de la administración y seguridad recae en el proveedor del servicio en la nube. En la otra cara de la moneda se encuentran las soluciones Infrastructure as a Service (IaaS), donde la mayor parte de la gestión es realizada por la propia empresa. Las soluciones Platform as a Service (PaaS) se encuentran entre ambas modalidades y el proveedor de la nube y la empresa comparten la gestión.

Telefónica ofrece la solución en la nube a medida de cada organización

En este escenario, Telefónica ofrece a las empresas servicios en la nube independientemente de su modalidad (pública, privada o híbrida) y del tipo de modelo de gestión elegido (SaaS, IaaS o PaaS). Para ello trabaja con los principales proveedores de servicios en la nube y acompaña a las empresas en todos los pasos para su implementación. Pero la nube y la seguridad van de la mano. Por eso Telefónica también complementa su oferta de soluciones en la nube con servicios de ciberseguridad. La conectividad es, asimismo clave: las soluciones de comunicaciones de Telefónica permiten que la computación en la nube llegue a las empresas con la calidad de servicio (QoS) necesaria.

Con el objetivo final de aumentar la agilidad, mejorar la productividad, reducir costes, acceder a los mercados globales y, en resumidas cuentas, acelerar y mejorar la transformación digital, este sencillo árbol de decisión ayuda a las compañías a encontrar la solución de computación en la nube que mejor se adapta a sus necesidades.

Imagen: cocoparisienne/pixabay

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