Ciencias de la ciudad: un máster para construir las urbes del futuro

Mercedes Núñez    8 abril, 2014

Científico de datos, consultor de mercados digitales, traficker, game tester o responsable de licencias eran algunas de las ofertas laborales que en un post anterior señalaba que habría en España en menos de cinco años.

Así lo recogía el informe “Perfiles Profesionales más demandados en el ámbito de los Contenidos Digitales en España 2012-2017” promovido por la Fundación Tecnologías de la Información (FTI), que apuntaba que algunas de las nuevas demandas tan sólo requerirían incorporar habilidades digitales a formaciones existentes pero que también están surgiendo muchos perfiles nuevos a los que es necesario dotar de formación. Y, como denominador común a los perfiles más demandados, el estudio destacaba la transversalidad, que aumenta las posibilidades de encontrar trabajo.

Pues bien, ahora la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en colaboración con la Universidad de Harvard y el MIT, con el apoyo de BBVA innovación, apuesta por un máster internacional de carácter  multidisciplinar en Ciencias de la ciudad, un concepto ligado al de ciudad inteligente. El objetivo es la formación de profesionales que sean capaces de abordar el desarrollo de las ciudades actuales para convertirlas en ciudades del futuro. Esto requiere un programa educativo ad hoc para adquirir conocimientos en un conjunto de disciplinas transversales: arquitectura, ingeniería, sociología y economía, con la tecnología como hilo conductor.

Pasar de un modelo de ciudad a otro es un proceso complejo -mejor optimización de recursos, mayor eficiencia energética, racionalización del tráfico, sostenibilidad medioambiental, apertura y gestión de datos, etc.- y coordinarlo requiere una preparación específica, apuntan desde la UPM.

En cuanto al valor de hacerlo bien, Jose María de Lapuerta, catedrático de dicha Universidad, señala que “dado que las ciudades se llevan más de la mitad del presupuesto de los países, con que estas iniciativas consiguieran un ahorro del 10 por ciento, ya supondría el 5 por ciento del producto interior bruto”.

Aunque sin titulación específica hasta el momento, ya se están haciendo cosas importantes, como ocurre en Málaga o Santander, que abanderan la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), que en la actualidad integran 49 municipios.
Precisamente los cinco grupos de trabajo (Innovación social; Energía; Medio ambiente, infraestructuras y habitabilidad; Movilidad urbana; y Gobierno, economía y negocios) que la conforman, se reunían recientemente en Logroño para presentar las actuaciones llevadas a cabo durante el último semestre, entre las que cabe destacar:

Puesta en común de iniciativas para la mejora de la eficiencia energética y una guía metodológica de actuación para la certificación energética de los edificios municipales

– Un modelo común de ordenanza municipal sobre gestión de riego y ahorro de agua

Un indicador que determine el nivel de madurez de la política de datos abiertos de una entidad

– Un documento colaborativo sobre experiencias y buenas prácticas de presencia y participación institucional en Internet y las redes sociales.

– En el ámbito del turismo, tres proyectos de smart destinations, uno de los cuales es una relación de nuevos modelos de negocio y servicios para el antes, durante y después del viaje.

Borrador para la normalización de los sistemas integrales de gestión de la ciudad inteligente para facilitar la toma de decisiones estratégicas.

-Elaboración de un manual de buenas prácticas de colaboración público-privada en las smart cities.

Una gestión municipal inteligente permite mejorar la calidad de vida e impulsar el crecimiento y el empleo por lo que esta hoja de ruta es irrenunciable y cuanto más preparados estemos para abordar el reto, mejor será. ¡Bienvenidas las Ciencias de la ciudad!

Imagen: kiwanja

Comentarios

  1. Muy interesante y de primera importancia la visión de las ciudades del futuro , su gestión, su manejo. Partiendo del estado de cosas (situación actual) que presenta cada ciudad, tendrá que programarse su evolución (desarrollo / adatación de los avances tecnológicos aplicables) hasta alcanzar los objetivos perseguidos…!!

  2. Así es. En la hoja de ruta de una smart city hay que tener claro el tipo de ciudad inteligente deseada, para poner énfasis en los servicios de mayor interés para la ciudad y comenzar a trabajar en ellos. Por ejemplo, una ciudad con una población que envejece rápidamente tendría que priorizar los servicios socio-sanitarios y una con un consumo energético muy ineficiente, los servicios de energía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.