Sí, los cerebros femeninos están programados para la tecnología

Mónica Rentero Alonso de Linaje    8 abril, 2021

¿Está la mente femenina programada para la tecnología? Sí, así, como suena. Esa fue la primera gran pregunta que sonó en mi cabeza en el primer año de carrera. Y no porque albergase dicha idea en mi mente más de un segundo, sino porque uno de mis profesores decidió exponerla delante de toda la clase a modo dubitativo.

Siempre lo recordaré como la anécdota más chocante en mi vida universitaria. Estábamos en clase de álgebra, una de las asignaturas que cursé durante el primer curso universitario y, el profesor, como si estuviésemos en otro siglo, soltó la perla: “las mujeres no destacáis en ciencias matemáticas o ingenierías porque vuestros cerebros no están programados para ello”. No daba crédito. En ese momento era la única mujer matriculada en esa asignatura y la indignación y sorpresa me invadía.

Pero, desde luego, mi cara de incredulidad se vio más potenciada aun cuando, como puntilla al comentario, decidió añadir la siguiente frase: “Por eso, se os da mejor hacer trabajos como amas de casa, peluqueras o personal de limpieza”. Tuve que morderme la lengua, pero sabía que sus palabras no quedarían en vano y reforzarían todavía más mis ganas de mostrar al mundo de lo que somos capaces. Y así fue. Lo primero que hice fue sacar matrícula de honor en esa misma asignatura. ¡Al final parece que los cerebros de las mujeres también estaban programados para este tipo de conocimientos!

Comparto mi historia porque, si bien es cierto que el resto de años universitarios transcurrieron a las mil maravillas, incorporando cada vez más compañeras en las aulas; la anécdota me pareció demasiado chocante como para no compartirla. Creo que todavía son muy pocas las chicas que forman parte de las carreras tecnológicas y científicas y no me gustaría que la razón fuesen comentarios de este tipo.

Por mi experiencia, sé que en la universidad se premia la valía, independientemente de tu género, y si ven que prometes te persiguen rápidamente para ofrecerte becas, trabajos de investigación, etc.

Quitando esta anécdota en concreto, siempre me he sentido muy arropada a lo largo de mi formación académica, pero sé que todavía estamos muy lejos de encontrar un papel fuerte de la mujer dentro de los campos científicos y tecnológicos.

Sí, es cierto que queda camino por recorrer, pero llegaremos a la meta y con honores. ¿Quién le iba a decir a mi profesor de álgebra que mi cerebro estaba “programado” para acabar mis estudios como Premio extraordinario número uno en la promoción y mejor expediente de grados de Ingeniería de Telecomunicación? ¿Y si encima se entera de que en el evento de “Números Uno”, de los 4 grados de telecomunicaciones, 3 Números Uno fuimos mujeres? Somos pocas, ¡pero tenemos éxito!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *