Centros de datos modulares, ¿te encajan las piezas?

Daniel Reina    29 enero, 2015

Hace unos días era noticia el móvil por piezas de Google. Del concepto de smartphones a medida y personalizables ya habíamos escrito hace tiempo en este blog. Últimamente también se oye hablar de data centers modulares. Se basa en el diseño y construcción del centro de datos, con una tecnología similar a la de Lego. Los módulos prefabricados permiten ahorrar tiempo en la puesta en marcha y tener un crecimiento muy rápido. Sería, poniendo un símil, algo similar a las casas prefabricadas.

Estos data centers en formato container pueden tener distintas dimensiones, según las necesidades de alojamiento de Tecnologías de la Información que se tengan (número de racks).

Dentro del propio contenedor están incluídos los equipos de infraestructuras generales, no de Tecnologías de la Información, como son los sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), enfriamiento, antiincendios, cuadros eléctricos… y existen dos tipos de data centers modulares:

  • Centro de procesamiento de datos modular portátil, que suele ser para emplazamientos temporales. Se aloja en un contenedor estándar y luego se configura todo el equipamiento típico de un centro de datos convencional (servidores, cabinas de almacenamiento, sistemas de backup, redes…) para posteriormente ubicarlo en su destino.
  • Por otro lado, hay módulos para la ampliación de data centers tradicionales, son los también llamados centros de datos híbridos, por el uso de infraestructuras compartidas.

Según se recogía en un artículo de la revista Data Center Market de diciembre del año pasado, algunas de las principales reticencias que los usuarios manifiestan frente a esta nueva modalidad de centro de datos están ligadas a la seguridad, al propio interface y a la capacidad del espacio.

Está claro que existe algún caso en el que los beneficios de los centros de datos modulares prefabricados son mayores que las desventajas. Éstos serían algunos ejemplos de uso para este tipo de data center:

  • Emplazamiento en zonas remotas o de conflictos. Alojamiento en zonas de difícil acceso.
  • Escenarios donde se necesitan rápidos despliegues de TI.
  • Catástrofes y contingencias. Cuando existe la ecesidad de disponer de réplicas de datos ante una emergencia.
  • Crecimiento de un data center copado, sin espacio para ampliaciones
  • Ubicación temporal durante un corto periodo de tiempo.

Desde mi punto de vista, antes de decidir que tipo de centro de datos hay que construir, cualquier empresa debería  preguntarse si realmente necesita montar un centro de datos dedicado. Como venimos explicando, para atender las cada vez más exigentes necesidades TI de los negocios, hoy en día y desde hace unos años, la tendencia no es construir sino externalizar y a la hora de hacerlo es imprescindible tener presentes las necesidades concretas de crecimiento, infraestructuras, capacidad, redundancia de las infraestructuras  etc. antes de inclinarse por el centro de datos óptimo.

Imagen: Paul Wilkinson

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