Evolución de los entornos virtuales: el Centro de Demostraciones de Telefónica

Guillermo Bataller    1 febrero, 2021

Tras casi un año de nuevas formas de trabajar, relacionarnos, acceder a la educación o la sanidad podemos empezar a plantearnos si las herramientas de videoconferencia, colaboración, eventos virtuales y capacitación online son suficientes para abordar esta nueva realidad. En el Centro de Demostraciones de Telefónica lo hemos hecho.

En los últimos 312 días he participado en 936 sesiones de tipo virtual. Con suerte, conectado desde casa y sin muchas distracciones alrededor. Con menos suerte, compartiendo parte de mi atención con el entorno “no virtual” que, aunque no queramos, acaba aumentando la distracción.

Creo que estaremos de acuerdo en que estas tecnologías han sido cruciales para mantener la actividad laboral y, cómo no, los lazos familiares y han hecho de cordón umbilical con el mundo. Pero también empezamos a sentir que el grado de saturación es grande y la capacidad de generar eventos “memorables», baja.

El reto de transmitir novedades tecnológicas en un entorno virtualizado

En ciertos casos podemos conformarnos con que se cumplan las necesidades básicas de colaboración y comunicaciones. Pero si lo que queremos es transmitir las novedades de un Centro de Demostraciones tecnológico, no basta. Si ya resulta retador hacer entendibles los conceptos en entornos físicos, imaginad lo complejo que resulta hacer esa misma labor en los actuales entornos virtualizados.

Dos son las grandes razones. Por un lado, la propia naturaleza física y los esquemas mentales que entrelazan la comunicación con los gestos, los movimientos y un sinfín de mecanismos basados en lo no verbal. Por otro lado, el hecho de que la parte física de nuestra atención no solo se centre en el entorno virtual, sino que se comparta con la realidad física alrededor del puesto de trabajo.

La diferenciación del Centro de Demostraciones de Telefónica

Por eso, allá por mayo de 2020 comencé a pensar en un entorno que pudiera mejorar las sesiones colaborativas y de videoconferencia tradicionales para incorporarlas en las llamadas “visitas virtuales” al Centro de Demostraciones de Telefónica.

La diferenciación, en este caso, pasa por el hecho de seguir dotando de cierto grado de “protagonismo” al interlocutor. Y esa presencia más interactiva supone habilitar el mayor número de sentidos y darles la aleatoriedad necesaria en la sesión.

La potenciación de la vista se consigue con la disposición de varias cámaras que se pueden seleccionar, de modo individual. Hay tecnología también que permite agudizar el oído, esto lo resolvemos de forma similar. Pero necesitamos, además, tener cierta sensación de “movilidad” dentro del entorno definido para poder mejorar el grado de atención en las sesiones.

Activación de los sentidos de forma remota

Para ello diseñamos una “cápsula” móvil en la que alojamos las diferentes sesiones de los intervinientes. Esto permite incorporar la cinética necesaria para captar la mayor atención del interlocutor al otro lado de la red. Se trata de que perciban lo que ocurre con una mayor cercanía a la realidad física de nuestros cuerpos.

Dos «cápsulas virtuales»

En este momento, en el Centro de Demostraciones de Telefónica disponemos de dos “cápsulas” prototipo. Cada una de ellas está dotada de una cámara 4K para tomas generales, una cámara móvil estabilizada que permite trasladar el detalle de las demostraciones, altavoces y microfonía. Todo ello, instalado en un elemento móvil que puede recorrer los diferentes espacios del centro. Las señales se gestionan con un software de edición de vídeo en tiempo real, que se puede operar en remoto. Y todo está conectado mediante un router 5G para reducir latencias y permitir el ancho de banda necesario.

El prototipo creado para el Centro de Demostraciones de Telefónica responde a una imagen de futuro en la que existirán en diferentes espacios lo que yo llamo “cápsulas virtuales”. Dotadas de movilidad y capacidades de interacción gracias al uso de la robótica y la sensórica, estas cápsulas serán “habitadas” a través de sesiones remotas y permitirán al asistente moverse por entornos lejanos a su ubicación física con una experiencia muy cercana a la real.

Nuevos entornos de colaboración avanzados: aforos mixtos

Estos nuevos entornos de colaboración avanzados permitirán reducir la brecha existente entre la presencia  física y las actuales sesiones colaborativas y de videoconferencia que abarrotan nuestras agendas laborales y personales. Será posible compartir aforos mixtos: físicos y con “cápsulas virtuales”.

5G y edge computing para reducir la latencia

Las tecnologías que lo hacen posible son anchos de banda soportados por fibra óptica y 5G, arquitecturas basadas en el uso del edge computing para reducir la latencia de las interacciones con las “cápsulas virtuales”, salas de grabación y emisión holográfica en tiempo real, realidad aumentada y virtual y, cómo no, las inteligencias mejoradas o artificiales.

La hibridación paulatina hombre-máquina formará parte de nuestro futuro.

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