Un cambio de era para muchos procesos de negocio tras el COVID-19

Alberto Torrón    28 mayo, 2020
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En las últimas semanas se ha hablado mucho acerca de los posibles escenarios de recuperación tras el paso del virus. Un compañero ha escrito de ello en este blog. Nuestras vidas han cambiado, impactadas por una pandemia y la crisis sanitaria se convierte ahora en un problema socioeconómico de enorme magnitud. La pregunta para las empresas ya no es qué pueden hacer mejor, sino ¿cómo pueden adaptarse al nuevo escenario con ayuda de la digitalización? Lo cierto es que se avecina un cambio de era para muchos procesos de negocio.

Vamos a tardar meses en recuperar gran parte de lo perdido. Las relaciones sociales tendrán que distanciarse para extremar la precaución, el ocio será diferente, el turismo y la cultura estarán muy limitados en la forma en que los conocíamos y el comercio, en todas sus variantes, tendrá que adaptarse a esta nueva realidad en la que los consumidores van a preferir el eCommerce a la compra en las tiendas físicas.

Las organizaciones, por su parte, tendrán que repensar los puestos de trabajo y diseñar un nuevo modelo de oficinas, así como valorar su experiencia y apuesta por el teletrabajo.

Nos toca aprender a vivir, por tanto, con dos incertidumbres: la de la salud (parece que en España estamos dejando atrás lo peor de la pandemia, pero aún no hay vacuna y podrían producirse rebrotes) y la económica. En este sentido, en gran medida, la recuperación dependerá de que las ayudas y estímulos económicos lleguen a los ciudadanos de la forma más adecuada, sin dejar atrás a nadie.

Siete claves de la nueva normalidad o un cambio de era para muchos procesos de negocio

Os dejo a continuación algunas consideraciones para la vuelta a la normalidad de los negocios:

  • Clientes más digitales. Los clientes han cambiado. Es como si su vida se hubiera quedado suspendida y la han retomado por vía digital. A marchas forzadas. Se ha producido tal impulso de la digitalización en estos dos meses que el propio Satya Nadella afirmaba que es como si se hubiera avanzado el equivalente a dos años de transformación digital en la mayoría de los negocios. Lo ocurrido con cloud, la implantación del teletrabajo o el uso masivo de la videoconferencia  son buenos ejemplos.
  • Nuevas formas de atención remota. Después de convertirse para muchos sectores, en un momento dado, en la única posibilidad de seguir funcionando, la venta online ya no será opcional para la mayoría de los negocios. Estos deberán incluir esta forma de relación con los clientes y perfeccionar todo lo relacionado con logística y postventa, por ejemplo.
  • En el sector público toca acelerar la transformación digital y buscar formas más eficientes de atender a los ciudadanos. Lo avanzado estas semanas hará que muchos prefieran hacer sus gestiones online con la Administración. También es necesario gestionar la actividad diaria de los empleados públicos como exigen los nuevos tiempos.
  • Soluciones innovadoras. Aparecerán nuevas empresas que darán soluciones sencillas y distintas a cuestiones que hasta ahora se tenían que resolver presencialmente.
  • Reajuste en la cadena de valor de los negocios que estaban generando disrupción. Sectores como restauración o transportes no podrán pagar -a falta de sus clientes tradicionales, muy limitados por la pandemia- los altos márgenes que generaban los OTT (Uber, Deliveroo, Cabify, etc.), así que se producirá tensión para ajustar márgenes y costes.
  • Los nuevos canales de interacción con los clientes son tan críticos como los tradicionales. La seguridad, la privacidad, la escalabilidad y la fiabilidad son factores clave para el regreso de los negocios a su normal funcionamiento. Eso abre un nuevo mercado a servicios basados en cloud, que supone grandes ventajas de escala.

Auge del mundo rural

  • También podría producirse un proceso de deslocalización personal. Ante la posibilidad de que esta situación se repita en el futuro, lugares antes poco atractivos para desarrollar una carrera profesional podrían cobrar protagonismo con el trabajo remoto. Desde la denominada “España vacía” se podría teletrabajar con un coste de vivienda más bajo y acceso a mayor superficie. Esto, a su vez, podría generar un fuerte impacto en el sector inmobiliario más tradicional y que el centro de las ciudades pasase a ser menos atractivo para vivir y se ubicasen en él oficinas.

Todo ello dependerá mucho de la evolución de la epidemia en los próximos meses. En función de la solución sanitaria que se encuentre (tratamientos o vacunas) y de la evolución económica, podríamos estar en el comienzo de un cambio de era para muchos procesos de negocio que conocemos, con resultados aún imprevisibles.

Si os interesa profundizar en el tema no os perdáis este webinar sobre los retos para 2020 y medidas para acelerar la recuperación pos-COVID-19.

Imagen: Carlos Calamar

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