“Blockchain Challenge”: en busca de la killer application que confirme las promesas de este nuevo paradigma

Jorge Ordovás    21 noviembre, 2017
Blockchain-Challenge

El pasado 7 de noviembre algunos empleados de Telefónica especialmente interesados por las posibilidades que ofrece blockchain tuvimos la oportunidad de compartir con nuestros compañeros qué está ocurriendo con esta tendencia en los últimos tiempos, poner en común la experiencia adquirida en varios proyectos en los que estamos trabajando (tanto internos como externos) y, sobre todo, abrir un debate para plantearnos preguntas y tratar de encontrar respuestas alrededor de una de las tecnologías que puede cambiarlo todo.

Uno de los aspectos fundamentales que desde el grupo de “Blockchainers” queríamos transmitir es que todos estamos aprendiendo respecto a este tema en este momento. No estamos hablando de algo que vaya a suponer un cambio radical en ningún sector en un futuro inmediato. Como otras tecnologías emergentes (machine learning, vehículos autónomos, drones…) estamos todavía en lo alto de la curva del hype y quedan años hasta poder confirmar si está aquí para quedarse o desaparece en el abismo de la desilusión.

Fuente: Gartner

Han pasado ya casi diez años desde que Satoshi Nakamoto publicara el paper de Bitcoin, en el que describía el concepto de una cadena de bloques (o block chain) donde registrar de forma segura e inalterable las transacciones realizadas con esta moneda virtual. Una especie de libro contable descentralizado mantenido por la propia red de usuarios, accesible desde cualquier parte del mundo y en cualquier momento, imposible de falsificar.

A partir de ese concepto original como “base de datos transaccional” y, a lo largo de los años, el término blockchain se ha convertido en un “cajón de sastre” que engloba distintas tecnologías, públicas y privadas, y ha ampliado su alcance para ofrecer un mecanismo de intercambio de información aplicable a múltiples sectores (más allá del financiero) pero con necesidades comunes: seguridad, inmutabilidad de la información, trazabilidad, transparencia, identidad, etc.

Probablemente vivimos con blockchain un momento similar al de GNU/Linux a principios de siglo. Lo que surgió como un proyecto open source para crear un clon de UNIX (y las aplicaciones que existían en este sistema operativo) y creció gracias a una comunidad de desarrolladores que trabajaban por el placer de ver cómo creaban de la nada algo completamente nuevo, despertó la atención de las empresas.

Pero ninguna compañía se planteaba dar el salto a esta nueva tecnología (por muy prometedora que fuera) sin disponer de garantías de que el software funcionaría en cualquier circunstancia o que existía un roadmap para poder anticipar su evolución, mantenimiento y soporte 24×7… Poco a poco las empresas empezaron a aportar recursos propios para evolucionar GNU/Linux y surgieron las primeras distribuciones empresariales, hasta llegar al momento actual en el que Linux se ha convertido en el líder absoluto en entornos tan críticos como la supercomputación y existe una enorme variedad de distribuciones derivadas de la versión original desarrollada por Linus Torvalds a principios de los 90, para cubrir todo tipo de necesidades.

Línea temporal de distribuciones Linux (creado por NPU nonplus@gmail.com)

En cuanto a blockchain, desde el año 2015 muchas startups se han lanzado a explorar este mercado por conquistar, y en paralelo se han creado múltiples consorcios que agrupan a algunas de las empresas más relevantes del mundo (inicialmente del sector financiero, ahora ya de cualquier ámbito) que colaboran para identificar las aplicaciones prácticas de esta tecnología, así como las soluciones que puedan desarrollar su potencial (sus propias “distribuciones” de blockchain).

Pese a ello, hasta el momento nadie ha dado con la killer application que confirme las promesas de este nuevo paradigma y haga bueno el caso de negocio (frente al uso de tecnologías ya existentes). Y tampoco se ha consolidado ninguna solución tecnológica como estándar de mercado (Ethereum es lo más cercano por el momento y está siendo utilizado como base para el lanzamiento de soluciones empresariales, como el caso de Quorum de J.P.Morgan).

Para poder explorar estas posibilidades algunas de las mayores empresas de España (Telefónica, Santander, BBVA, Bankia, Endesa, Repsol…) se han unido en Alastria, el primer consorcio nacional de Blockchain, cuyo objetivo es construir entre todos un entorno que permita colaborar y compartir información de forma segura y eficiente para el desarrollo de servicios. No se trata de un foro de discusión, el objetivo de Alastria es definir e implementar una plataforma basada en blockchain, que permita interoperar a las empresas que forman parte del consorcio (unas 70 en la actualidad, grandes, medianas y pequeñas), universidades, organismos y administraciones, con un primer objetivo centrado en la gestión de la identidad.

No hay duda de que quienes estamos enganchados a esta tecnología vivimos un momento apasionante. Si sois uno de ellos y tenéis una idea que puede convertirse en negocio, no os perdáis el Blockchain Challenge que organiza Telefónica Open Future del 24 al 26 de noviembre. El hackaton, que se desarrollará en el edificio de Telefónica en la calle Gran Vía de Madrid, contará con la participación de algunas de las empresas más relevantes del ecosistema de blockchain en España, cuyos expertos ayudarán a los emprendedores que se inscriban a desarrollar sus propuestas, y los elegidos podrán hacer realidad su sueño en el espacio de crowdworking de Telefónica Open Future. Allí nos vemos. Y que la fuerza os acompañe.

 

Jorge Ordovás es miembro del equipo de “Blockchainers” de Telefónica y socio fundador de NevTrace (el laboratorio Blockchain) que colabora en el hackaton Blockchain Challenge.

Imagen: Telefónica

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *