Blockchain 2021 Released

José Luis Núñez Díaz    21 diciembre, 2020
Noche estrellada

Se acerca por fin el nuevo año. Así que es momento de revisar lo que dio de sí este pandémico 2020 y escribir qué esperamos de 2021. Y como no puede ser de otra forma, me toca hacer ese análisis con foco en blockchain.

Lo que la pandemia nos dejo

Muchos seguimos desde hace 9 meses con el centro de operaciones en la habitación de al lado de donde dormimos. Ya sabemos lo mucho que la pandemia ha hecho por la digitalización de todo tipo de empresas. Nuestras relaciones laborales y personales se han movido a la nube. También buena parte de las operaciones y transacciones de las empresas son ahora completamente digitales.

En este contexto emergen nuevas necesidades y desafíos que requieren una confianza extra. Confianza entre dos partes, en que cada uno de ellos es quien dice ser. Seguridad de que la información intercambiada o consumida por una de ellas es veraz. Garantías de que las transacciones digitales se completan en el mundo físico. En definitiva, la confianza absoluta como forma de construir una reputación. De esta manera, a mayor/mejor reputación, mayores posibilidades de que, en el escaparate digital, mi servicio o producto sea elegido.

La mejor forma de construir esa reputación es con una buena ejecución. Y la forma más sencilla de demostrar la ejecución es con blockchain. Gracias a blockchain permitimos que cualquiera pueda verificar que los procesos o tareas se han ejecutado tal y como decimos. Además entran en juego otros principios como la sostenibilidad y el abastecimiento ético o el respeto del medioambiente. Gracias a blockchain podemos también demostrar cómo producimos nuestros productos aplicando estos principios. Todo ello suma a la hora de construir esa reputación.

La pandemia nos ha empujado a todos al mundo digital. Y como efecto colateral nos ofrece a los que trabajamos en blockchain una enorme oportunidad de capitalizar esa necesidad de demostrar fácilmente la correcta ejecución de nuestras operaciones como base o pilar para construir esa tan necesaria reputación. Podemos crearnos una reputación con base en evidencias verificables que construimos añadiendo Blockchain a nuestros productos y soluciones.

Tecnología accesible

Pero no vale que la necesidad exista. Cualquier empresa debe poder construir esa reputación en el mundo digital con blockchain. No podemos exigir a nuestras PYMES y emprendedores que contraten a expertos en Blockchain. Tampoco que dediquen tiempo y recursos a entender cómo aplicar la tecnología en sus procesos para construir esa reputación. Es responsabilidad de las compañías de tecnología como Telefónica ofrecer soluciones sencillas. Soluciones simples que permitan a las empresas beneficiarse de las ventajas de Blockchain fácil y rápidamente.

Por eso creemos que, una vez que hemos dejado atrás el mantra “Quiero una blockchain”, en 2021 veremos como multitud de pequeñas empresas empiezan a usar blockchain de manera casi transparente. Blockchain va a dejar de ser un reclamo para levantar financiación o parecer disruptivo. En los próximos meses, multitud de productos van a ayudar a eliminar esas barreras de adopción. Blockchain va a convertirse en una herramienta que casi cualquiera va a poder usar. Tenemos la obligación de hacer realidad el “Blockchain para todos”.

Blockchain para Todos

Para que el nuevo mantra de “Blockchain para Todos” sea una realidad, necesitamos un hito equivalente al iPhone en Internet. Antes del iPhone hablábamos de la Internet Móvil. Aquella versión de páginas web con navegadores especiales, el WAP, el WML, los portales cautivos de acceso. Contenido disponible al que nadie accedía. Con la llegada del iPhone, todo cambió y cualquiera era capaz de consultar la bolsa o las noticias. Resulta que la killer app que buscábamos era un botón que te decía directamente el tiempo en tu ciudad.

De manera similar, muchas voces claman por un rediseño completo de cómo se interacciona con blockchain. Desde luego, en el mundo de los wallets y la gestión de claves e identidades hay un reto. Pero más allá, la propia orquestación de servicios y tecnologías debe re-pensarse desde un punto de vista de las necesidades.

Tenemos que aplicar a blockchain los principios de diseño centrado en los usuarios y sus necesidades incuestionables en otras disciplinas. Si necesito trazar el origen de una naranja, no puedo preocuparme de la clave criptográfica de la naranja. Si quiero verificar si viene de Valencia o de Sevilla, no tengo porque utilizar un hash. Tengo que hacerlo todo con un click, o golpe de one-tap-app, como si abriera la app del tiempo.

Convergencia de redes

La otra barrera a la hora de hacer accesible y universal blockchain es la fragmentación. Un empresario que ya ha encontrado cómo blockchain puede ayudarle se encuentra a día de hoy ante la duda de qué tecnología utilizar. Debe elegir entre desplegar su propia red o utilizar algún servicio tipo SaaS. Incluso analizar las ventajas de unirse a los mil y un consorcios.

Las empresas que finalmente se lanzan están desplegando sus propios entornos. Hay grandes proyectos con complejas infraestructuras replicadas. Muchas de ellas utilizan poco más del 10% de la capacidad disponible. Desde un punto de vista económico parece obvio que no estamos desarrollando un mercado eficiente. Ahora que la tecnología está madura, los proyectos escalan y es necesario encargarse de la operación, administración y supervisión de los entornos. Empiezan a aparecer servicios especializados en la gestión de esta infraestructura.

Se habla mucho de la interoperabilidad de redes. Más que la interoperabilidad va a imponerse la convergencia. Y va a hacerlo por una razón tan prosaica de eficiencia. Los equipos de operación van a buscar sinergias que permitan simplificar los entornos y reaprovechar al máximo las capacidades. Distintos casos de uso convivirán en redes multipropósito de una misma empresa. También convivirán casos de diferentes empresas en redes compartidas. Vamos a abandonar las redes verticalizadas por casos de uso y operadas por consorcios.

Por tanto, hablamos de convergencia en vez de interoperabilidad aplicando criterios de eficiencia para maximizar el retorno las capacidades desplegadas. Lo consorcios sectoriales van a quedar relegados a foros de discusión para encontrar caso de uso. En su lugar, emergerán operadores de redes blockchain que ofrezcan sus servicios a las diferentes empresas abaratando los costes. Va a ser un movimiento similar al que se produjo con la virtualización de sistemas en el salto a la nube.

Entonces, ¿Qué esperamos de 2021?

Recopilando, durante 2021 blockchain seguirá ayudando a que las empresas afronten su digitalización con garantías. Para ello, es esperable que el mercado reciba nuevos productos que simplifican y democratizan blockchain.

El 2021 será el año de “Blockchain para Todos”

Por otro lado, la proliferación de redes privadas y silos verticales va a hacer inevitable la convergencia de ecosistemas. Foros como Hyperledger van a ser claves para determinar qué grado de interoperabilidad entre redes es deseable y/o necesario. Las empresas van a ser quienes determinen lo que piden de blockchain, sus necesidades concretas. El mercado y los proveedores de tecnología diremos como pueden satisfacerlas y las diferentes soluciones y redes convergerán. No por necesidad o por convicción, sino por meros criterios de eficiencia operativa.

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