La revolución del aprendizaje corporativo con la tecnología como aliada

María del Pilar Río Maeztu    26 abril, 2022
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En estos tiempos la velocidad de los cambios es tal que no podemos dar nada por hecho. Tenemos que aprender a desenvolvernos en un entorno cambiante. También en el ámbito laboral. Nadie cuestiona ya que el aprendizaje corporativo continuo es indispensable.

Eso, junto con la imparable transformación digital de las organizaciones, se traduce en que nunca antes se había tenido una necesidad tan imperiosa (y urgente) de aprender en las empresas.

Objetivo compartido por los empleados y las compañías

Se trata, además, de un objetivo compartido.

Por un lado, los empleados ven de manera cristalina que la única manera de conservar su valor y su empleabilidad es mantenerse al día. Atrás quedaron los tiempos en los que la mayor parte de la formación se concentraba en la etapa universitaria y en los primeros años en un empleo. Hoy en día un título no garantiza la progresión profesional ni tan siquiera poder conservar un puesto. Y es que los trabajos cambian constantemente y los conocimientos se quedan obsoletos muy rápido.

Algunas consultoras, como PwC, prevén que en España en 2030 1,6 millones de trabajadores se verán forzados a cambiar de profesión, ya que sus puestos no responderán a ninguna necesidad económica. McKinsey estima que para esa fecha 5 millones de empleos evolucionarán o desaparecerán en nuestro país debido a la automatización.

Adicionalmente, a la hora de actualizar los puestos, la mayoría de las empresas prefiere formar a sus empleados actuales, como una manera de fidelizar el talento y mejorar la rentabilidad Según un estudio de Harvard Business Review, contratar a un empleado cuesta en torno a seis veces más que formar a uno que ya esté en la compañía. Algunos analistas, como Business Insider, consideran que el director de Aprendizaje Continuo será uno de los puestos clave en las estructuras directivas de RR.HH., como evolución del actual  director de Formación.

Retos para las empresas ante el nuevo modelo de aprendizaje

  1. El empleado es el motor del cambio. De él depende que se materialice el incremento de la productividad que aporta la digitalización. Pero a veces este no percibe los beneficios de la formación y siente que es más una obligación que una oportunidad. Por eso es clave que los programas de formación sean motivadores y transformen la mentalidad de los empleados para conducirlos hacia escenarios “Long life learning” o de aprendizaje permanente. Para ello, la tecnología resulta de gran ayuda: el aprendizaje inmersivo, los serious games o la realidad virtual y aumentada permiten experiencias formativas muy eficaces y motivadoras.
  2. Capacidades muy diversas entre los diferentes empleados. Las empresas deben contar con distintos contenidos y aproximaciones que les permitan sacar el máximo potencial de cada empleado, adaptándose a sus necesidades. Además, es fundamental medir las capacidadesde los empleados para poder determinar dónde están los gaps y, a partir de ahí, establecer rutas formativas adecuadas, personalizadas. Este punto es especialmente importante. El Índice de digitalización del IBEX 35 (junio 2021) recoge que un 63 por ciento de las empresas que lo conforman no conoce con exactitud las capacidades digitales de sus trabajadores.
  3. Digitalización de la formación. Si antes de la pandemia ya caminábamos hacia modelos cada vez más digitales, esto se ha acelerado. Ahora el aprendizaje corporativo se entiende fundamentalmente online. El 91 por ciento de las empresas en España aplica esta fórmula. Además, los costes de trasladar la formación corporativa presencial a una online disminuyen de media entre un 50 y un 70 por ciento.
  4. Finalmente, los entornos de aprendizaje corporativo están en continua evolución tanto en metodologías como en tecnologías, e incluso en el entorno normativo aplicable. Por ello, es necesario contar con equipos especialistas en las diferentes dimensiones de la formación. Esto supone un reto relevante para empresas que cuentan con departamentos muy reducidos para atender la formación.

¿Cómo garantizar el éxito de un programa de formación?

Para lograr el éxito de un programa de formación para empleados es necesario trabajar en tres ejes:

1-Cultura y metodología

Ningún programa de formación que aspire a ser transformador puede implantarse sin tener en cuenta la cultura y los procesos de cada compañía. Los programas de formación deben ir alineados con los objetivos de la compañía, las características de la base de empleados, la cultura y los procesos operativos de la organización.

Por ello, en el diseño integral de la acción formativa, es importante establecer un Plan de llegada y objetivos claros para ayudar al negocio a conseguir las metas establecidas. Para elaborarlo, es preciso apoyarse en profesionales expertos en metodologías, contenidos, plataformas y tecnologías, que realicen un diagnóstico de la situación y las necesidades.

Además, es necesario implementar mecanismos de análisis y seguimiento eficaces, que permitan optimizar el aprovechamiento de los planes de formación. Y también establecer mecanismos de mejora continua de los ratios de finalización.

Asimismo, hay que garantizar los objetivos formativos maximizando la eficiencia presupuestaria y, en su caso, gestionar el posible encaje con bonificaciones y subvenciones.

Por último, los dinamizadores y profesores (internos o externos ) son figuras esenciales, fundamentalmente de cara a la motivación de los empleados. Especialmente cuando hablamos de formación exclusivamente online. Hay que asegurarse de que cuentan con la formación, procesos, herramientas y tecnologías adecuadas para conseguir el máximo aprovechamiento de su capacidad como formadores.

2-Plataformas y entornos de aprendizaje

La diversidad de los empleados que componen las organizaciones implica también una diversidad en la manera de aprender. La capacidad de adaptar, evolucionar e innovar en metodologías de formación que se aproximen cada vez más a cada persona es fundamental. En este punto es clave tratar los elementos que van a garantizar la implicación del empleado y la aplicación de los nuevos conocimientos en el puesto de trabajo:

  • Plataformas que faciliten el aprendizaje colaborativo. Elementos como la evaluación entre pares, los foros o el consumo de contenidos de manera asíncrona no son posibles sin una plataforma que permita aglutinar los contenidos y funcionalidades que convertirán el proceso de aprendizaje en una experiencia personalizada y compartida.   
  • Contenidos que realmente aporten valor para el desarrollo profesional e individual del empleado y también para la empresa. En este sentido, es clave aprovechar las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías: espacios virtuales de aprendizaje, seminarios en realidad virtual, sesiones con profesores mediante telepresencia holográfica en 5G… Las posibilidades son muy grandes y hay muchas herramientas que van a transformar definitivamente el tipo de contenidos con los que aprendemos.
  • Herramientas que faciliten y enriquezcan el aprendizaje: “gamificación”, “tokenización”, aprendizaje colaborativo, autoaprendizaje, sesiones de mentoring y coaching… Se trata de motivar al empleado para sacar el máximo partido de su aprendizaje, hacerlo un proceso dinámico y atractivo.
  • Verificación de la identidad:. En un modelo de formación predominantemente online, es necesario contar con herramientas que puedan verificar el aprovechamiento de la formación por parte del empleado, como herramientas de verificación basadas en tecnologías de reconocimiento biométrico o certificación de expedientes formativos mediante blockchain.

3-Espacios de aprendizaje

Los espacios “físicos” corporativos de aprendizaje (aulas y auditorios) se están transformando radicalmente. Deben convertirse en espacios híbridos, que refuercen la formación en remoto y permitan la formación presencial cuando sea necesario. Para ello es necesario contar con la tecnología (conectividad, pantallas, microfonía, dispositivos…) que permita seguir la formación desde cualquier lugar.

Telefónica Empresas apuesta por este nuevo modelo de aprendizaje corporativo y es el partner idóneo para acompañar a las organizaciones en este salto cualitativo que exigen los nuevos tiempos. Su propuesta de valor está alineada con los tres ejes indispensables para el cambio: cultura, entornos y espacios. Aquí más información.

Imagen: Digits.co.uk.images

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