Aparca tu coche con IoT

Beatriz Sanz Baños  4 marzo, 2019

Conseguir aparcar el coche se ha convertido en una tarea difícil en muchas ciudades. La búsqueda de sitio es una fuente de estrés constante para los ciudadanos que se desplazan por ellas. Por suerte, Internet of Things nace para hacer más fácil la vida de las personas. Sus soluciones ya se aplican cada día en las ciudades para ayudar a la gente a aparcar de forma más eficiente.

Por un lado, las soluciones IoT de aparcamiento funcionan gracias a entramados de sensores que recopilan información sobre el entorno relacionada con la movilidad, como las plazas de parking libres, el estado del tráfico o de las carreteras.

Por otro lado, los parkings inteligentes utilizan las tecnologías de Big Data para analizar de forma optimizada la gran cantidad de datos recopilados, con el objetivo de ofrecer soluciones personalizadas para cada usuario en tiempo real.

El parking inteligente se ha convertido en una pieza clave para mejorar la movilidad en las calles. Ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Santander o Málaga cuentan con sistemas de sensores que ayudan a sus habitantes a aparcar mejor.

El parking inteligente se ha convertido en una pieza clave para mejorar la movilidad en las calles

El aumento de la contaminación está haciendo que cada vez más ciudades se planteen limitar la circulación de vehículos. Un ejemplo de ello es el proyecto de Madrid Central, la zona de tráfico restringido de la capital de España, que establece que los coches contaminantes solo puedan acceder a la zona centro para estacionar en un parking. En estas circunstancias, la búsqueda inteligente de aparcamiento se convierte en una herramienta de gran utilidad para los conductores. De hecho, el propio Ayuntamiento de Madrid ofrece mediante una app datos en tiempo real de las plazas libres disponibles.

Las soluciones de parking IoT aportan los siguientes beneficios:

Reducción del tiempo que pasan los ciudadanos en el coche. Esto contribuye a mejorar la productividad en nuestras vidas, pues disminuye los retrasos en la llegada a los lugares de trabajo o estudios. El menor volumen de vehículos circulando también ayuda a reducir el número de accidentes en carretera.

Lucha contra la contaminación: la circulación de vehículos con la marcha ralentizada, en busca de aparcamiento, supone una congestión del tráfico que se traduce en niveles altos de emisión de gases nocivos para la salud pública. Un tráfico más fluido aminoraría estos efectos y evitaría el exceso de gasto de combustible que supone dar vueltas por el mismo sitio en busca de parking.

Aumenta los niveles de bienestar. La reducción de los atascos conlleva una disminución del estrés que supone estar parado con el coche en marcha sin avanzar hacia el destino. Asimismo, implica mayor tiempo disponible para disfrutar del ocio y el descanso.

La tecnología de sensores Smart Parking de Urbiótica es uno de los ejemplos de parking autónomo e inalámbrico, basado en el nuevo estándar de comunicación NB-IoT, que permite una comunicación directa del sensor con la nube sin necesidad de instalar gateways dedicados. Cuenta con una red integral de sensores que se instalan enterrados en el suelo en 10 minutos sin cables y con mínima obra civil, y se alimenta mediante baterías con una duración de hasta 7 años. Se calibra automáticamente y se puede ubicar en el bordillo o la acera, sin necesidad de retirar los vehículos estacionados, facilitando notablemente el despliegue de la solución.

El sistema funciona mediante detección magnética, pues sus sensores leen las variaciones que se producen en el campo magnético cuando la masa de metal de un automóvil estaciona sobre el lugar.  Se detecta en tiempo real la entrada y la salida de los vehículos en las plazas de parking así como la duración de su estacionamiento. Estos datos se envían a una aplicación para que los conductores tengan la información actualizada en su smartphone sobre las plazas de parking libres en cada momento, pudiendo así encontrar espacios de estacionamiento de manera rápida y eficiente, reduciendo de esta manera el tiempo perdido en búsqueda de aparcamiento y la contaminación generada.

El parking del futuro ya está aquí gracias a IoT

Una solución que supone un paso más en el estacionamiento conectado es Automated valet parking, un sistema diseñado por Bosch en el que el propio coche está conectado con el smartphone y con los sensores de las plazas de aparcamiento. Con esta solución, es el automóvil y no el conductor quien recibe la información de los sensores y decide dónde estcionar. Al entrar en el parking, el conductor se baja del coche y pulsa un botón en una app que ordena al vehículo aparcar. A continuación, el vehículo recibe la información de las plazas de aparcamiento y se dirige de forma autónoma a uno de los sitios disponibles.

El desarrollo de las soluciones conectadas aplicadas al estacionamiento tiene ya un papel protagonista en el día a día de mucha gente, favoreciendo una circulación más sostenible en las Smart Cities. El parking del futuro ya está aquí gracias a IoT.

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