Los 6 errores más comunes a la hora de presupuestar un proyecto Cloud

Roberto García Esteban    10 octubre, 2022
Foto: Markus Winkler / Unsplash

No cabe duda de que apostar por la tecnología Cloud Computing trae consigo enormes oportunidades para las empresas, pero siempre es necesario entender bien sus particularidades financieras.

Tradicionalmente, el modelo IT consistía en “poseer” recursos, mientras que con la tecnología Cloud esto cambia y se pasa a “consumir” recursos. Este cambio de paradigma trae consigo que algunas empresas cometan errores a la hora de diseñar y presupuestar sus proyectos Cloud, un error que les limita a la hora de aprovechar todas las ventajas que ofrece esta tecnología.

Hemos recopilado algunos de esos errores más comunes:

  1. Poner el foco en los resultados a corto plazo mientras se descuidan los beneficios a largo plazo. En la búsqueda de resultados inmediatos, muchas empresas se focalizan en los beneficios inmediatos de migrar a la nube, como son los ahorros en costes de alojamiento o mantenimiento, y descuidan otros beneficios que se obtienen a más a largo plazo, como la mayor facilidad para lanzar nuevos servicios o la capacidad de innovar más rápidamente.

    Capturar estos beneficios a más largo plazo requiere a veces de mayores inversiones que los beneficios a corto plazo, pero es rentable no perderla nunca de vista.
  2. Uso de CAPEX en lugar de OPEX. Los servicios Cloud son gastos operativos (OPEX) ya que las empresas pagan solamente por los recursos que usan, mientras que en un modelo IT tradicional se utilizan inversiones de capital (CAPEX) que implican una planificación financiera a largo plazo.

    Así pues, las empresas deben estimar con la mayor precisión posible cuándo y cuánto aumentará su uso diario de recursos Cloud y contar con el presupuesto operativo para ello, aunque luego puedan reducirlo cuando ya no sea necesario.
  3. Estimar el gasto en recursos Cloud basándose solo en factores históricos: A medida que las organizaciones dan el salto desde el mundo de las inversiones de CAPEX del mundo tradicional del TI a un modelo de gastos operativos (OPEX) del mundo Cloud, las inversiones históricas se convierten en un indicador menos preciso de los gastos futuros en Cloud.

    Esto constituye un problema a la hora de asignar presupuestos para desarrollar proyectos de migración a la nube, pudiendo suponer hasta un 20% de desviación entre el pronóstico y el gasto real en servicios Cloud.

    La clave para lograr una mejor previsión presupuestaria es vincularla a las necesidades de la empresa y no tanto a las inversiones pasadas en TI. Por ejemplo, si la empresa está planeando una gran promoción ligada al Black Friday probablemente tendrán un pico en la demanda durante esos días que quizá no tuvieron en años anteriores. Lo mismo se puede decir si se está pensando en un cambio de modelo de negocio o en el lanzamiento de nuevos productos aprovechando la flexibilidad aportada por el Cloud Computing.
  4. Asumir que todos los servicios Cloud tienen ahorros de coste similares. La elasticidad y escalabilidad de la nube es económicamente ideal para cargas de trabajo con patrones variables de consumo de recursos.

    Sin embargo, las empresas a veces no diferencian los ahorros por carga de trabajo, asumiendo que los ahorros por subir la capacidad de cómputo a la nube será la misma que por migrar el almacenamiento cuando, en realidad, no todas las cargas de trabajo en la nube tienen el mismo coste ni por tanto suponen el mismo ahorro frente a los modelos tradicionales. Simplificar el modelo de ahorro de costes puede dar lugar a errores en el presupuesto del proyecto.
  5. Estimar un uso de la nube mayor del real. Al crear el caso de negocio de un proyecto Cloud las empresas a menudo asumen niveles optimistas de utilización de los servicios Cloud. Esto infla en exceso los ahorros proyectados a pesar la capacidad de nube para escalar dinámicamente el uso de los recursos para satisfacer la demanda de aplicaciones.

    Unas altas tasas de utilización de servicios dependen, al menos en parte, de una arquitectura capaz de soportarlas y en muchas ocasiones los planes financieros de las empresas no van alineados con las necesidades de adaptación de la arquitectura de sus servicios.
  6. Subir todo a la nube. Algunas empresas hacen un salto radical a la nube, subiendo prácticamente todas sus cargas de trabajo, incluso cuando es innecesariamente costoso.

    En cambio, hay cargas de trabajo que pueden permanecer en entornos legacy sin problema, dado que la subida a la nube tampoco aporta ahorros significativos para las empresas.

Todos estos errores destacan la necesidad de que las empresas adapten sus modelos financieros tradicionales cuando se plantean una migración a la nube, porque de no hacerlo así corren el riesgo de tomar decisiones financieras equivocadas.

Para obtener el máximo beneficio a los servicios Cloud es crucial presupuestar con precisión los proyectos, así como ser consciente de las ocasiones en las que no aporta un beneficio significativo frente a los modelos tradicionales, ya que esas ocasiones también existen y conviene conocerlas y, sobre todo, aprovecharlas a nuestro favor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.