2021: el año en que el Edge Computing llegó a nuestras vidas

Emilio Moreno    21 diciembre, 2021

Aprovechando que estamos a final de año, es un buen momento para mirar hacia atrás y ver cómo ha llegado el Edge a nuestras vidas. En mi caso personal, en 2021 el Edge Computing ha entrado de lleno, al tener la suerte de asumir responsabilidades en el área.

Desde el punto de vista de Telefónica, 2021 ha sido un año importante en la relación con el Edge Computing. Desde el punto de vista de infraestructura, ya contamos con una oferta comercial (VDC-Edge) que permite a nuestros clientes disfrutar de las ventajas de Edge.  En paralelo, hemos mostrado nuevos ejemplos de innovación con nuestros clientes en el área, demostrando que hay retos tecnológicos que pueden ser resueltos mediante este nuevo paradigma.

Pero siempre queda un margen de duda acerca del impacto real que está teniendo. ¿Es un término de moda al que toda la industria está ansioso por adherirse? Hace ya algún tiempo, cuando el término de Cloud Computing comenzó a popularizarse, recuerdo haber visto soluciones “clásicas” que con una pequeña capa de barniz rápidamente se postulaban como soluciones Cloud.

Gartner, uno de los analistas de referencia en tecnología, posiciona en agosto de este año el término Edge Computing, en el punto más alto del “pico de expectativas infladas” de sus clásicos “Hype Cycle”.

Obviamente, cuando las expectativas son grandes, existe el riesgo de que no se materialicen completamente y generen desilusión. En este caso particular, independientemente de las ilusiones de cada actor en la industria, veo algunos factores que me parecen interesantes y que me hacen pensar que el impacto del Edge va a ser muy significativo. Es poco probable que lleguemos a tener referencias temporales del tipo “antes del Edge” o después del Edge, pero sí que va a influir notablemente en nuestras vidas.

Uno de ellos es la llegada del 5G “de verdad”, el 5G SA (StandAlone). Aunque ya disfrutamos desde hace meses del 5G, el despliegue de la versión SA va a suponer la llegada de nuevas capacidades, como el Network Slicing, que suponen un salto enorme. Y no hay que olvidar el latente conflicto geopolítico en relación al 5G entre China y USA, que puede llevar a dividir el mundo en bloques tecnológicos aislados. Esta rivalidad latente es muestra de que el 5G es más que un mercado multimillonario, sino que influye directa y poderosamente en otros sectores económicos y en general, en nuestras vidas.

El otro, es que se está trabajando intensamente con socios y usuarios finales en la identificación de casos de uso que demanden esta tecnología, y que permitan mejorar la oferta y crear una nueva generación de servicios a los usuarios. Es un cambio sustancial frente a un enfoque clásico de diseñar un producto, lanzarlo y esperar a que llegue la demanda. En mi opinión, va a contribuir a que nuestros clientes empresariales puedan imaginar servicios, tecnologías y casos de uso que hasta ahora ni podían contemplar y que se apoyen en Edge para llegar al mercado.

Por eso, esperemos que el 2022 veamos explotar el Edge. Y mientras llega este momento, ¡Feliz Navidad y 2022 para todos!

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